Argentina cerró un acuerdo técnico con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la tercera revisión de su programa económico. La aprobación final del directorio del organismo está prevista para comienzos de diciembre y, de concretarse, habilitaría un desembolso de 900 millones de dólares. El dato importa porque mantiene vigente el vínculo financiero con el organismo en un momento en que el Gobierno busca sostener reglas de acceso al crédito y previsibilidad macroeconómica.
El informe del FMI puso el foco en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la ley que otorga beneficios impositivos y cambiarios a proyectos de gran escala. Según el organismo, las iniciativas presentadas bajo ese esquema ya superan los 76.000 millones de dólares. Entre los sectores con mayor actividad mencionó la minería, el petróleo y gas, y la energía limpia.
Minería y financiamiento El respaldo técnico del Fondo es relevante para la actividad minera, que requiere financiamiento internacional para avanzar con proyectos de cobre, litio, oro y plata en la cordillera. Los desembolsos vinculados al RIGI se pagan de manera escalonada durante varios años, por lo que la evaluación del FMI incide en la percepción de estabilidad regulatoria y cambiaria que reclaman las empresas antes de iniciar obras de gran escala. En ese marco, el aval del organismo refuerza la expectativa de continuidad de los proyectos presentados.
Trámites y ejecución El Gobierno nacional incorporó además cambios para acelerar la exploración minera. Entre ellos figuran un registro único de proyectos, su vinculación directa con los beneficios del RIGI y la digitalización de las devoluciones de IVA durante la etapa de prospección, es decir, la búsqueda inicial de yacimientos. La simplificación administrativa apunta a reducir tiempos en la etapa previa a la inversión y a convertir los anuncios en obras efectivas.
La combinación entre el acuerdo técnico con el FMI, el avance del RIGI y las medidas de simplificación administrativa deja como variable central la aprobación definitiva del directorio del organismo a comienzos de diciembre. Ese paso definirá si se concreta el desembolso de 900 millones de dólares y si el programa mantiene el cronograma financiero previsto para las próximas semanas.




