El superávit comercial del sector de combustibles y energía alcanzó los US$6.853 millones entre enero y julio de 2026, según el informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El resultado implica una suba de 84% frente al saldo positivo de US$3.669 millones del mismo período de 2025. En el mismo lapso, las exportaciones del sector superaron los US$9.000 millones y consolidaron a la energía como uno de los principales aportes al comercio exterior argentino.
En julio, las ventas externas de combustibles y energía totalizaron US$1.506 millones, con un incremento interanual de 97,8%, mientras que las importaciones bajaron 7,3% y cerraron en US$614 millones. Con ese comportamiento, la balanza del mes arrojó un superávit de US$892 millones, muy por encima de los US$12 millones registrados en julio de 2025. El dato mensual confirma la aceleración del sector en un contexto de mayor producción y precios internacionales todavía elevados.
Petróleo crudo y Vaca Muerta El principal motor del crecimiento fue el petróleo crudo. Los despachos de aceites crudos de petróleo sumaron US$1.020 millones en julio, con una mejora de 144,4% interanual, y acumularon US$5.722 millones en siete meses, un aumento de 59,2% respecto del mismo período de 2025. Según el informe, el crudo neuquino extraído principalmente en Vaca Muerta fue el producto de exportación más vendido por la Argentina en lo que va del año, por encima de la harina y los pellets de soja, que habían liderado el ranking un año antes. Detrás se ubicaron las naftas, con US$401 millones, los butanos licuados, con US$255 millones, y el propano licuado, con US$187 millones.
El crecimiento exportador no se explicó solo por los precios. El texto señala que la suba de las cotizaciones internacionales estuvo asociada al conflicto en Medio Oriente, con el barril de petróleo internacional en torno a los US$93,25, pero también a un aumento sostenido de la producción, principalmente en la cuenca neuquina. En el acumulado, las cantidades exportadas de combustibles y energía crecieron 30,3%, mientras que los precios avanzaron 15%. Esa combinación permitió ampliar el saldo externo del rubro en un escenario de mayor oferta local.
Importaciones y demanda invernal Del lado de las compras externas, las importaciones energéticas entre enero y julio de 2026 totalizaron US$2.298 millones, con un alza de 1,5% interanual. En julio, los principales productos adquiridos fueron gas natural licuado (GNL), por US$264 millones; energía eléctrica, por US$136 millones; y gasóleo, por US$99 millones. El informe vincula la demanda de GNL con una limitación estructural del sistema energético argentino: el país produce alrededor de 140 millones de metros cúbicos diarios de gas, pero la demanda invernal supera los 180 millones de metros cúbicos diarios, y la red de transporte no alcanza para trasladar todo ese volumen hacia los centros de consumo.
En ese marco, el Gobierno dispuso que el costo del complemento importado recaiga sobre la industria, sin subsidios del Tesoro, en línea con la política oficial de que los usuarios abonen el precio real de la energía. Hacia adelante, las proyecciones citadas en el informe apuntan a exportaciones de combustibles y energía por unos US$11.300 millones al cierre de 2026, con una balanza energética anual por encima de US$12.000 millones si se cumple ese escenario. También se menciona al oleoducto VMOS, que conectará la cuenca neuquina con la costa de Río Negro a lo largo de casi 600 kilómetros y prevé su puesta en marcha para fines de este año, con una capacidad adicional de evacuación de 190.000 barriles diarios.
Obra y cronograma VMOS informó este jueves que las dos monoboyas que integrarán el sistema de exportación offshore completaron el cruce del Estrecho de Ormuz, una etapa considerada crítica para el traslado. Según el proyecto, las estructuras llegarían a la Argentina a fines de octubre para completar la obra marina en Punta Colorada y habilitar la exportación de petróleo de Vaca Muerta a gran escala. El desarrollo del oleoducto prevé una capacidad de evacuación que podría escalar hasta 550.000 barriles diarios y, para mediados de 2027, ubicarse en torno de 390.000 barriles por día, con impacto directo sobre el saldo energético futuro.




