Este martes 15 de septiembre, Buenos Aires fue sede de la celebración del Día de la Industria organizada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), con participación de referentes empresariales, cámaras sectoriales y disertantes de distintos puntos del país. La CAPRIMSA (Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan) estuvo representada por su presidente, Fernando Godoy, en un panel sobre la inserción de las pymes en las cadenas de valor del gas, el petróleo y la minería.
La actividad se desarrolló en el marco de la reciente institucionalización de la Mesa de Petróleo, Gas y Minería de CAME, un espacio creado hace pocos meses para posicionar a las pymes argentinas frente a esos tres sectores. En ese panel también participaron Pablo Morellato, presidente de la Cámara Argentina del Diésel; Carlos Norman, jefe de Abastecimiento de Contreras Hnos.; y Cristina Arheit-Zapp, de SIN PAR, industria metalmecánica. La discusión se concentró en las condiciones que deben reunir los proveedores para ingresar y sostenerse en actividades de alta exigencia técnica y contractual.
Hoja de ruta pyme Durante las exposiciones se planteó que el ingreso de una pyme como proveedora de una operadora minera, petrolera o gasífera no ocurre de manera inmediata. Carlos Norman señaló que el primer paso es fortalecerse en confederaciones y cámaras, y sostuvo que ese fue el recorrido seguido por su empresa hasta consolidar, después de sucesivos acercamientos, un proyecto en San Juan. En el panel se describió además una secuencia de trabajo que incluye certificarse, asociarse primero con una firma que ya opere en el sector, ganar visibilidad en proyectos de menor escala y luego avanzar hacia contratos mayores.
Ese esquema fue presentado como una forma de reducir la curva de aprendizaje, porque permite acceder a documentación, conocer protocolos y adaptarse a los tiempos de las operadoras sin asumir en soledad el costo inicial. También se mencionó que, en una etapa posterior, las pymes pueden asociarse entre sí e incluso conformar UTEs, es decir, uniones transitorias de empresas, para encarar contratos que ninguna podría sostener individualmente. En ese punto, Fernando Godoy remarcó la necesidad de que las firmas tengan “visibilidad”, “músculo económico” y “paciencia”, y señaló que el ingreso al sector “no es de un día para el otro”.
Expectativas para San Juan Uno de los ejes de la jornada fue la comparación con el desarrollo de Neuquén, donde hace ocho años hablar de una “segunda pampa húmeda” para referirse a los proveedores petroleros resultaba poco creíble. Según lo expuesto en el encuentro, con el avance minero en marcha, ahora también se habla de una “tercera” referencia de ese tipo, en alusión a la expectativa que genera la provincia. En ese marco, se subrayó que San Juan atraviesa una etapa de fuerte expectativa vinculada a la expansión de la actividad minera.
En el primer panel de la jornada, titulado “Producir, invertir y generar empleo en la Argentina de hoy”, se ubicó a la minería, junto con el agro y la energía, entre los sectores con mejor perspectiva productiva del país. También se la caracterizó como una industria de largo plazo, una definición relevante para las empresas que evalúan inversiones, financiamiento y planificación comercial. Para CAPRIMSA, estos espacios de vinculación funcionan como una instancia para que las pymes conozcan oportunidades, fortalezcan capacidades y encuentren aliados para avanzar en negocios vinculados con la cadena minera.
La cámara sanjuanina indicó además que hoy reúne a pymes y grandes compañías, empresas locales y de otras provincias, con estándares, conocimiento y oportunidades compartidos. Esa articulación fue presentada como la base de una comunidad de proveedores que se prepara para acompañar el desarrollo minero. El próximo paso, según lo expuesto en la actividad, depende de la capacidad de las firmas para certificar, asociarse y escalar dentro de un mercado que exige continuidad y cumplimiento técnico.




