China profundiza su presencia en la minería argentina con inversiones que superan los U$S 4.500 millones entre litio y oro. A través de compañías estatales y grupos privados, amplía su participación en yacimientos estratégicos que ya están en producción o avanzan hacia nuevas etapas de desarrollo.
De acuerdo con los datos citados por la Secretaría de Minería de la Nación, China se consolidó como uno de los principales destinos de las exportaciones mineras argentinas y como uno de los actores más activos en la captación de activos del sector. La estrategia no se limita a la exploración: apunta a controlar operaciones productivas y asegurar el suministro de materias primas para su industria.
Del total comprometido, más de U$S 3.400 millones corresponden al litio, mientras que las inversiones vinculadas con el oro rondan los U$S 1.160 millones. Dentro de ese segmento sobresale la adquisición de una participación del 50% en la mina Veladero, en San Juan, por parte de Shandong Gold. La operación ubicó a la firma china en un activo central de la producción aurífera provincial.
Litio en la Puna
La expansión asiática tiene uno de sus principales escenarios en el denominado Triángulo del Litio, integrado por Argentina, Bolivia y Chile, una región que concentra cerca del 60% de las reservas mundiales del mineral. En territorio argentino, las inversiones se distribuyen principalmente entre Jujuy, Salta y Catamarca. Uno de los protagonistas es Ganfeng Lithium, uno de los principales productores mundiales de insumos para baterías. La compañía participa en Cauchari-Olaroz, en Jujuy, a través de Minera Exar, con un proyecto que busca elevar su capacidad hasta las 85.000 toneladas anuales de carbonato de litio.
La firma también desarrolla el proyecto Mariana, en Salta, mediante Lithea Inc. La iniciativa requiere obras de infraestructura, entre ellas instalaciones industriales y conexiones de transporte ferroviario para facilitar la actividad productiva. Otro grupo con fuerte presencia es Tsingshan Holding Group, que participa en el desarrollo del salar Centenario-Ratones, en Salta. Su apuesta contempla desembolsos superiores a los U$S 800 millones y la incorporación de tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL), un método orientado a acelerar la producción y mejorar la eficiencia en el uso del agua.
En Catamarca, Zijin Mining, a través de Zijin Lithium, participa en el proyecto Tres Quebradas (3Q), ubicado en el salar de Fiambalá. La empresa proyecta invertir más de U$S 620 millones para alcanzar una producción anual de 20.000 toneladas de carbonato de litio. El emprendimiento contempla un horizonte operativo superior a los 40 años. A ese conjunto se suman iniciativas de Tibet Summit Resources en los salares de Pozuelos y Pastos Grandes, además de la participación del grupo Lanshen en desarrollos como Rincón West.
Veladero y el oro sanjuanino
La estrategia de inversión también alcanza a la minería metalífera tradicional. En San Juan, uno de los principales movimientos fue el ingreso de Shandong Gold Group a Veladero, uno de los yacimientos auríferos más importantes del país. La compañía china comparte la propiedad y administración de la mina en partes iguales con la canadiense Barrick Gold, mediante un acuerdo de participación del 50% para cada grupo. El desembarco de capitales asiáticos permitió financiar nuevas obras y ampliar la infraestructura de la operación, incluidos los valles de lixiviación, con el objetivo de extender la vida útil del emprendimiento y sostener su capacidad productiva en la cordillera sanjuanina.
RIGI y reglas de inversión
El avance de las compañías chinas se produce en un contexto de crecimiento de las exportaciones mineras argentinas, impulsadas por la demanda internacional y los precios de los minerales. Sin embargo, para sostener y ampliar sus operaciones, las empresas siguen de cerca los cambios en las reglas económicas y regulatorias del país. Entre los aspectos que concentran su atención aparecen las reformas impositivas, la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y las condiciones para importar equipamiento, acceder a divisas y girar dividendos al exterior. La previsibilidad normativa resulta especialmente relevante para proyectos que requieren grandes desembolsos iniciales y plazos de explotación de varias décadas.




