La industria repuntó en junio, pero cerró el semestre con una caída de 2,2%
La producción manufacturera creció 0,9% mensual y 2% interanual, pero el balance de los primeros seis meses continúa en terreno negativo. Analistas advierten que todavía no hay un rebote sostenido y anticipan una dinámica de estancamiento.
La industria tuvo una mejora en junio, tanto en términos mensuales como interanuales. Si bien se trató de uno de los mejores datos de los últimos 12 meses, en el primer semestre el sector produjo 2,2% menos que en el mismo período de 2025 y los analistas observan más una dinámica de estancamiento que un rebote sostenido.
Así lo informó el INDEC este viernes, a través de la actualización de su Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero. En el sexto mes del año el referencial subió 0,9% respecto de mayo y 2% en comparación con junio de 2025.
Al analizar la serie desestacionalizada del organismo oficial de estadísticas públicas, el nivel de producción alcanzó su segundo valor más alto del último año, solo por detrás de marzo último. Cabe remarcar que el segundo semestre del año pasado fue muy crítico para la industria nacional, en un contexto de fuerte salto en las tasas de interés, bajo consumo e incertidumbre electoral, que afectó las decisiones de las empresas.
En cuanto a lo sectorial, la producción de Alimentos y bebidas, que es la división de mayor incidencia en el IPI, arrojó un alza mensual del 1,5% y un crecimiento interanual de 6,1%. En paralelo, resaltó la performance de Refinación del petróleo, químicos, productos de caucho y plástico, que presentó un avance mensual del 4,4%, e interanual del 7,1%.
Sobre este último rubro, INDEC destacó la incidencia de la elaboración de productos farmacéuticos, que registró una suba interanual de 15,6%, "debido a una mayor comercialización al mercado interno y externo de especialidades medicinales para la salud humana".
La mejora en la industria estuvo concentrada en pocos rubros: cuál es la perspectiva hacia adelante
En el otro extremo, se mantuvieron con variaciones negativas el sector de textil e indumentaria, y el automotriz. Precisamente son estas dos actividades las que explican buena parte de la caída acumulada de la producción durante el primer semestre, con "rojos" del 17,1%, y del 10,7%, respectivamente. Adicionalmente, también tuvo mucha relevancia el declive en la fabricación de maquinaria y equipo, que incluye, por ejemplo, maquinaria agrícola o electrodomésticos.
El contexto actual refleja que, al igual que lo observado para la actividad económica en su conjunto, al interior de la industria hay una significativa disparidad entre rubros. Sobre este punto, un informe de LCG señaló que "solo poco más de la mitad (9 de 16) de las ramas industriales mostraron alzas respecto de mayo, y el crecimiento general se explicó casi únicamente por dos: Industria química, que tuvo un rebote de 6,7%, luego de la caída previa de 9%, y la Industria alimenticia, que aumentó 1,7%".
Pese a las dos mejoras mensuales consecutivas, Santiago Casas, Economista Jefe de EcoAnalytics, no ve una consolidación de la recuperación en la industria, sino más bien una tendencia al estancamiento. Entre los factores que limitan la producción subrayó al enfriamiento del crédito, el bajo nivel de inversión y la falta de una recomposición salarial. En contraposición, soslayó que el incremento en el precio real del dólar puede haber "mejorado la rentabilidad y moderado la competencia", aunque vale recordar que en las últimas jornadas se percibió intervención oficial para evitar que el tipo de cambio oficial mayorista supere la barrera de los $1.500.
Con una mirada similar, en LCG esperan que "persista la dinámica pobre en la actividad industrial". Para el acumulado de 2026 calculan una "variación nula (o incluso caída marginal)".
Si bien todavía no hay datos suficientes para anticipar el IPI de julio, esta semana se conoció un dato que puede empezar a dar una idea. Y es que las importaciones de la industria automotriz (incluyendo insumos) desde Brasil se hundieron casi 37% interanual.
"El modesto crecimiento de la actividad y el consumo, y el estancamiento de la industria manufacturera son claves a la hora de explicar la contención de las importaciones provenientes de Brasil, a lo que se suma la profundización de la apertura comercial hacia mercados externos al Mercosur, como China que impulsa la sustitución de orígenes, siendo este efecto principalmente significativo en el sector automotriz", explicó al respecto la consultora Abeceb.