Sorpresivos cambios en el Ministerio Público: trasladan fiscales y reorganizan unidades clave
La reconfiguración alcanzó a fiscales, ayudantes, colaboradores y personal policial. Hasta el momento no se difundió una resolución oficial que explique el alcance de las modificaciones.
Antes de que exista una comunicación oficial que explique el alcance de la medida, el Ministerio Público Fiscal volvió a introducir modificaciones en su estructura interna. Durante la mañana de este lunes, fiscales, ayudantes fiscales, colaboradores y efectivos policiales que cumplen funciones en distintas Unidades Fiscales de Investigación (UFI) fueron notificados de que deberán desempeñarse en nuevos destinos, en una decisión que tomó por sorpresa incluso a los propios involucrados.
Si bien trascendió que los movimientos responden a una reorganización funcional impulsada por la conducción del organismo, hasta el momento no se difundió una resolución de la Fiscalía General que precise los fundamentos, los objetivos ni el alcance de los cambios.
Enroques entre unidades clave
La reestructuración impacta especialmente en áreas que intervienen en investigaciones de alta sensibilidad. Uno de los principales movimientos será el del fiscal Nicolás Alvo, quien dejará la UFI de Delitos Informáticos y Estafas para incorporarse al Centro de Abordaje de Violencia Intrafamiliar y de Género (CAVIG).
En sentido inverso, Atilio Yanardi, que hasta ahora integraba el CAVIG, pasará a desempeñarse en la UFI de Delitos Informáticos y Estafas.
Los cambios también alcanzan a otros despachos. Duilio Ejarque, actualmente en la UFI de Estafas, volverá a la ANIVI, dependencia en la que ya había trabajado anteriormente. En tanto, Mariano Juárez Prieto dejará esa unidad para sumarse al equipo de fiscales de Estafas.
Las modificaciones no se limitan a los fiscales. Fuentes vinculadas al organismo indicaron que la reestructuración también comprende el traslado de ayudantes fiscales, personal de apoyo y efectivos policiales asignados a distintas dependencias del Ministerio Público.
Sin explicaciones oficiales
Hasta ahora, la Fiscalía General no emitió un documento que formalice las designaciones ni que detalle los criterios utilizados para la redistribución del personal. Esa ausencia de información oficial alimentó la sorpresa dentro del organismo, donde varios funcionarios conocieron su nuevo destino durante el transcurso de la mañana.
Aunque desde distintos sectores se atribuye la decisión a una reorganización interna, por el momento no se informó si los cambios obedecen a una evaluación del funcionamiento de determinadas unidades, a necesidades operativas o a una estrategia de redistribución de recursos.
Una nueva reorganización en pocos meses
No es la primera vez que el Ministerio Público Fiscal modifica su esquema de funcionamiento durante este año. En febrero pasado, el fiscal general Guillermo Baigorrí encabezó una profunda reestructuración que tuvo como eje principal el sistema de Flagrancia, aunque también alcanzó al Sistema Mixto y a la Fiscalía Penal de la Niñez.
Aquella reorganización incluyó el reemplazo de autoridades y una redistribución de funciones entre distintas unidades. Como parte de ese proceso, la Oficina Judicial Penal de Finalización de Causas fue transformada en la Unidad Fiscal Única del Sistema Mixto, que quedó integrada por las fiscales María Paula Carena y Liliana Marinero, aprovechando su experiencia en expedientes tramitados bajo el antiguo régimen procesal.
La modificación implicó además el traslado de Claudia Yanina Galante hacia Flagrancia, mientras que Carena dejó de cumplir funciones de apoyo en ese fuero para concentrarse exclusivamente en las causas del Sistema Mixto y de la Justicia Penal de Niñez.
Para organizar el trabajo de la nueva unidad, se estableció un criterio de distribución de expedientes según su numeración: las causas con número par quedaron bajo la órbita de Marinero y las impares a cargo de Carena.
Los antecedentes en Flagrancia
La intervención sobre Flagrancia había sido una de las decisiones más relevantes adoptadas por Baigorrí en lo que va del año. En ese contexto, Francisco Micheltorena asumió la coordinación del fuero, mientras que Roberto Ginsberg fue destinado a Delitos Especiales y Alberto Martínez pasó al CAVIG.
De acuerdo con fuentes consultadas en aquel momento, la conducción del Ministerio Público buscó corregir demoras detectadas en la tramitación de expedientes y optimizar la respuesta de un sistema diseñado para actuar con rapidez.
Como parte de esas medidas también se dispuso que los fiscales de Flagrancia extendieran su actividad a los sábados, una decisión poco habitual que fue interpretada internamente como una señal de la Fiscalía General para acelerar los tiempos de resolución de las investigaciones y evitar acumulación de causas.
Un proceso de reorganización permanente
Con los movimientos anunciados este lunes, el Ministerio Público Fiscal suma un nuevo capítulo a un proceso de reconfiguración que se viene desarrollando durante 2026. A diferencia de las modificaciones implementadas a comienzos de año, esta vez los traslados fueron comunicados de manera sorpresiva y alcanzan no solo a fiscales, sino también a distintos niveles del personal que integra las unidades de investigación.
Mientras se aguarda una resolución formal que oficialice los cambios, la reorganización vuelve a poner el foco sobre la dinámica interna del organismo y la estrategia de la Fiscalía General para redistribuir recursos en áreas consideradas estratégicas.