San Juan actualizó las multas viales y las faltas más graves llegan a $699.300
El esquema vigente de infracciones de tránsito en San Juan incorpora sanciones económicas de alto impacto para distintas faltas. Conducir sin licencia, pasar un semáforo en rojo o manejar alcoholizado figuran entre las conductas más penalizadas.
En San Juan, las multas por infracciones de tránsito fueron actualizadas y algunas alcanzan los $699.300, uno de los valores más altos del cuadro vigente. Las sanciones se determinan a partir del sistema de Unidades Fijas (UF) y dependen de la gravedad de la falta y del tipo de vehículo involucrado.
Entre las conductas más severamente castigadas se encuentra conducir sin la licencia habilitante. En ese caso, la multa es de $233.100 para motociclistas, $582.750 para automóviles y camionetas, y llega a $699.300 para camiones o unidades de transporte público. La misma escala se aplica a quienes sean detectados manejando bajo los efectos del alcohol.
Negarse a realizar el test de alcoholemia también implica una sanción de $582.750. En el listado de faltas más elevadas aparecen además cruzar un semáforo en rojo, circular en contramano, no contar con seguro obligatorio o transitar sin la Revisión Técnica Obligatoria (RTO).
Las infracciones con mayores montos incluyen: conducir sin licencia habilitante, hasta $699.300; conducir en estado de ebriedad, hasta $699.300; cruzar un semáforo en rojo, $582.750; circular en contramano, $582.750; no contar con seguro obligatorio, $466.200; circular sin RTO, $349.650; no usar cinturón de seguridad, $349.650; conducir una motocicleta sin casco o con el casco mal colocado, $349.650; no portar la cédula de identificación del vehículo, $349.650; y circular sin chaleco reflectante, cuando corresponde, $233.100.
El uso del celular al volante también tiene una penalidad relevante: $116.550. Ese mismo monto deberán abonar quienes no lleven ambas manos sobre el volante o estacionen en doble fila. Desde los organismos de control remarcan que el cumplimiento de las normas no solo evita sanciones, sino que también contribuye a reducir los siniestros viales.