La indumentaria cerró mayo-junio con una baja de 6,9% y sigue presionada por la demanda
Un informe privado de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria mostró que más de la mitad de las empresas no logró trasladar aumentos de costos a precios. La debilidad del consumo y las tensiones financieras continúan afectando la rentabilidad del sector.
Las ventas de indumentaria registraron una caída interanual de 6,9% en el bimestre mayo-junio, en un contexto marcado por la falta de demanda y por la dificultad de las empresas para trasladar los mayores costos a los precios. La información surge de la última encuesta de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI).
El relevamiento señaló que el 55% de las empresas reportó bajas en sus ventas, mientras que solo el 27% informó aumentos. Esa evolución muestra una menor proporción de firmas con caída frente al bimestre previo, cuando había sido del 59%, aunque también una reducción de los casos con mayor actividad comercial, que en marzo-abril habían alcanzado el 35%.
Para la mayoría de los empresarios, el principal problema sigue siendo el consumo. Según la encuesta, 8 de cada 10 empresas —el 85%— identifican a la caída de la demanda como su mayor preocupación, el nivel más alto observado en los últimos relevamientos de la entidad. En paralelo, la rentabilidad continúa bajo presión por la imposibilidad de actualizar precios al ritmo de la inflación de costos.
En ese punto, la CIAI indicó que el 55% de las empresas no pudo trasladar ninguno de los aumentos de costos, mientras que otro 33% trasladó menos de la mitad. El informe también destacó que se redujeron los atrasos ocasionales y frecuentes, aunque reaparecieron casos de interrupción en la cadena de pagos, lo que refleja la persistencia de focos de tensión financiera.
En materia de stocks, el sector muestra una mejora relativa: el 51% de las empresas declaró niveles equilibrados, con una baja en la proporción de firmas con excedentes de mercadería. Sin embargo, el mercado laboral presenta señales de deterioro, ya que los despidos ganan participación y representan el 27% de las medidas adoptadas sobre la dotación de personal.
De cara al resto de 2026, el clima entre los industriales se mantiene entre la estabilidad cautelosa y el pesimismo. El 53% de los encuestados espera que la situación económica sea "regular", mientras que el 37% conserva expectativas negativas: un 25% prevé un escenario malo y un 12% lo considera muy malo.