Guillermo López advirtió por el desgaste que atraviesa la producción tomatera
El mayor productor de tomates del país describió un escenario de fuerte presión sobre el sector, marcado por costos altos, importaciones y pérdidas empresariales. También planteó la necesidad de mayor asociativismo entre productores y respaldo estatal al sistema productivo.
En una entrevista difundida por Agroperfiles, Guillermo López, productor sanjuanino y titular de El Shadday, repasó la situación de la actividad tomatera y describió un escenario de fuerte tensión para las economías regionales. El empresario, radicado en Médanos de Oro, señaló que la combinación de bajos márgenes y apertura importadora afecta incluso a los planteos de mayor escala.
López es considerado el mayor productor de tomates de la Argentina y a lo largo de su trayectoria llegó a cultivar 400 hectáreas para marcas como Arcor y La Colina. También incursionó en espárragos, cebollas y algodón. Según relató, la competencia de productos importados impactó de lleno en su empresa, aun con buena producción y tecnología de última generación bajo riego, lo que derivó en pérdidas cuantiosas.
Durante el diálogo, el productor buscó dejar un mensaje a los pequeños agricultores que atraviesan dificultades. "Yo creo que todos aquellos que nos formamos y nacimos en nuestra actividad muy desde abajo hacemos mucho hincapié en que se sale de la circunstancia o de donde uno tal vez estuvo en algún momento como un productor muy pequeño, y esto sirve también para darle aliento a aquellos productores pequeños", expresó.
El empresario sostuvo que el crecimiento alcanzado en su recorrido fue posible gracias al esfuerzo y la esperanza, aunque admitió que hoy enfrenta una etapa compleja. "A través del tiempo y de la esperanza y del esfuerzo hemos podido crecer y bueno, hoy día nos está tocando pasar una circunstancia, una situación bastante caótica, difícil, pero hay que seguir dándole esfuerzo, poniendo todo lo que de parte nuestra hay y debemos continuar", afirmó.
Para López, la salida pasa por el trabajo conjunto. "Hace falta estar unidos porque unidos podemos tener mayor acceso a que puedan escuchar", señaló, al tiempo que cuestionó el peso del individualismo en San Juan. También planteó que el asociativismo puede mejorar el valor agregado de los productos y ejemplificó con el uso compartido de maquinaria agrícola entre varios productores.
El diagnóstico, dijo, no se limita al tomate. Mencionó también al algodón, el ajo y la cebolla como actividades atravesadas por un escenario similar, debido al aumento de costos, los bajos precios y la apertura importadora. En ese marco, reclamó apoyo al sistema productivo y advirtió sobre el impacto que ya sienten las empresas del sector. "Yo no digo que no sean malas o que suenas buenas las intenciones, pero en el camino se está sufriendo mucho y hay mucho desgaste y va a haber mucha y está habiendo mucha pérdida, en la cual hay muchas empresas en las que no les va a ser fácil salir", sostuvo.