Estados Unidos aplicará un arancel del 10% a parte de las exportaciones argentinas, pero deja afuera bienes clave
La Casa Blanca confirmó un nuevo esquema arancelario que alcanza a determinadas importaciones desde la Argentina. Sin embargo, varios productos de peso en la canasta exportadora quedaron exceptuados, entre ellos petróleo, carne vacuna y otros bienes estratégicos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la aplicación de un arancel del 10% sobre determinadas importaciones provenientes de la Argentina. Aun así, el país quedó en el tramo más bajo del nuevo esquema comercial y consiguió que varios de sus productos de exportación más relevantes quedaran fuera del recargo.
En el Gobierno sostienen que la medida no tendría un efecto negativo significativo sobre el comercio bilateral. Por el contrario, interpretan que la ampliación del listado de excepciones y la preservación de accesos preferenciales para bienes estratégicos dejan un saldo más favorable del previsto.
Con la entrada en vigencia del nuevo régimen, Estados Unidos restableció condiciones arancelarias acordadas con la Argentina en febrero, cuando ambos países firmaron el Acuerdo de Comercio e Inversiones Recíprocos. En ese marco, la administración de Trump mantuvo para el país una alícuota del 10%, compartida con Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y el Reino Unido.
Entre los bienes exceptuados figuran minerales críticos, incluido el litio, distintos tipos de madera, yerba mate, té y productos agroindustriales seleccionados. Además, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos incorporó 93 posiciones arancelarias adicionales al listado de exenciones.
El esquema también deja afuera al petróleo y gas, fertilizantes, determinados alimentos, minerales críticos y componentes y piezas aeronáuticas. Según la explicación oficial, la exclusión busca evitar problemas de abastecimiento y subas de costos para la industria estadounidense.
La carne vacuna conserva su beneficio y seguirá vigente la cuota de 100.000 toneladas que la Argentina puede exportar al mercado estadounidense sin quedar alcanzada por el nuevo recargo. En cambio, el acero y el aluminio continúan bajo el régimen específico de la Sección 232, que mantiene un arancel del 50% sobre los productos básicos e importaciones primarias de esos sectores.
La medida fue oficializada por la USTR, que ubicó a la Argentina dentro del grupo de países con la alícuota más baja. El listado difundido comprende principalmente materias primas, insumos industriales y productos regionales, por lo que el impacto sobre el total de las exportaciones argentinas hacia Estados Unidos sería limitado.
Entre los productos alcanzados por el nuevo arancel figuran mamíferos vivos y determinadas aves ornamentales; productos de origen animal destinados a la industria farmacéutica; flores frescas cortadas; cáscaras de semillas de psyllium y algas marinas para usos no alimentarios; extractos vegetales; bambú y ratán; aceites de jojoba y argán; microorganismos muertos para uso industrial; maderas tropicales y sus manufacturas; corcho y derivados; manufacturas de ratán; hilados y tejidos de seda; perlas, diamantes y piedras preciosas; granallas de hierro y acero; y residuos y chatarra de galio, germanio, indio, niobio y vanadio.
La normativa también prevé excepciones para material informativo, donaciones y equipaje de viajeros, además de los bienes ya alcanzados por los aranceles de la Sección 232, como acero, aluminio, automóviles y autopartes. También quedan excluidas materias primas cuyo encarecimiento pueda afectar el abastecimiento interno, productos que no pueden producirse en cantidades suficientes y mercaderías para las que un arancel adicional no contribuiría a corregir las prácticas comerciales investigadas.
A diferencia de las medidas unilaterales aplicadas durante 2025, esta reforma fue impulsada por el Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y se apoyó en una investigación formal con varios meses de análisis y participación pública. En el caso argentino, el impacto sería acotado, ya que productos como petróleo crudo, oro, aluminio, vinos, miel y carne vacuna no figuran entre las posiciones alcanzadas por el recargo del 10%.