La mora crediticia trepa y ya compromete a 5,8 millones de personas en la Argentina
Un informe basado en datos del Banco Central muestra un deterioro marcado en el cumplimiento de deudas de familias y empresas. El problema se profundiza en el crédito no bancario y entre los jóvenes, con niveles de atraso que superan ampliamente los registros previos.
El crecimiento del crédito observado en los últimos dos años dejó a millones de hogares con mayores dificultades para afrontar sus compromisos. En mayo, 1,3 millones de personas acumulaban atrasos de al menos tres meses tanto con bancos como con entidades no financieras, una situación que Equilibra definió como morosidad "por partida doble".
El dato surge de un informe elaborado a partir de estadísticas del Banco Central, según el cual la mora del crédito al sector privado subió del 2% en noviembre de 2024 al 9,7% en mayo de 2026. En ese marco, la mora alcanzó a 5,8 millones de personas, con el mayor nivel concentrado en el financiamiento destinado a individuos.
En ese segmento, la irregularidad llegó al 16,1%, más del doble del máximo anterior de 7,8% registrado a mediados de 2019. Las empresas también mostraron un deterioro, aunque en menor escala: la tasa de mora se ubicó en el 3,5%.
Sobre una población de cerca de 34,7 millones de personas mayores de 18 años, 20,7 millones cuentan con algún tipo de financiamiento formal. De ese universo, 5,8 millones estaban en mora en mayo, lo que equivale al 28% de quienes accedieron al crédito. La proporción supera el 16,1% medido sobre el monto prestado, ya que una misma persona puede tener varias líneas de deuda.
El cuadro más delicado aparece entre quienes se financian exclusivamente mediante entidades no financieras, un universo integrado en gran medida por empresas fintech. Allí, 2,9 millones de personas están en mora sobre un total de 5,3 millones de clientes, una relación superior al 50%. En cambio, entre quienes operan sólo con bancos y otras entidades financieras, la mora alcanza a 1,6 millones sobre 7,8 millones de personas, cerca del 20%.
Otros 7,6 millones de argentinos utilizan ambos canales. En ese grupo se ubican los 1,3 millones con atrasos simultáneos en bancos y entidades no financieras, equivalentes al 17%. Un relevamiento paralelo de LCG, con metodología propia, mostró una diferencia similar: en mayo, el crédito no bancario representó el 13,7% del financiamiento total al sector privado y el 91,6% de esos fondos tuvo como destino a las familias.
La consultora calculó una mora del 28,7% en los préstamos no bancarios, frente al 7,3% registrado dentro del sistema financiero. Las diferencias también se observan por edad: apenas el 40% de las personas de entre 18 y 29 años accede al crédito formal, y entre quienes lo hacen, casi el 40% está en mora. El incumplimiento llega al 50% entre quienes sólo recurren a entidades no financieras.
La tasa baja al 27,5% entre las personas de 30 a 64 años y al 16,4% entre los adultos mayores. El informe también detectó contrastes territoriales: la Patagonia y el centro del país presentan los niveles más altos de acceso al crédito, mientras que el Norte combina menor penetración del financiamiento con tasas de morosidad superiores al 30%.
Equilibra explicó que la expansión del crédito estuvo vinculada con el equilibrio fiscal, que redujo las necesidades de financiamiento del Tesoro y permitió a los bancos destinar más fondos a empresas y familias. A esa mayor oferta se sumó la demanda de hogares que recurrieron al crédito para compensar la caída de sus ingresos.
Para la consultora, el proceso puede reflejar una mayor inclusión financiera y un aumento del consumo financiado, aunque también la necesidad de endeudarse para cubrir gastos corrientes ante ingresos insuficientes. "La suba exponencial de la mora en menos de dos años -pasó de 2,4 a 5,8 millones de personas- es un problema macroeconómico: el canal del crédito, principalmente en pesos y a individuos, está dañado, por lo cual será difícil revertir la anemia de la demanda interna", señaló Equilibra.
La firma agregó: "A las familias no les alcanza el ingreso; la mora no es sólo con el crédito, también viene creciendo el atraso de pagos en expensas, prepagas, cuotas de clubes, etc."