Flybondi acumula nueve días sin operar mientras sigue ofreciendo boletos
La aerolínea mantiene la venta de pasajes pese a que no vuela desde el 2 de julio y no informa a los pasajeros sobre las cancelaciones. En paralelo, no hubo explicaciones oficiales ni medidas de los organismos de control.
La situación de Flybondi continúa deteriorándose en medio de la pasividad del gobierno de Javier Milei, que le permite seguir comercializando pasajes aun cuando acumula nueve días sin operar. La empresa vinculada a Leonardo Scatturice no despega con pasajeros desde el 1° de julio, cuando realizó diez vuelos y canceló otros seis; de los que salieron, ocho lo hicieron con demoras, según la web failbondi.
Desde el 2 de julio, la compañía canceló todos sus vuelos diarios y este viernes se cumplen nueve jornadas sin aviones en el aire. En la web de la empresa recién aparecen operaciones previstas para el lunes 13 de julio, por lo que el período sin servicios alcanzará al menos 11 días. Pese a ese escenario, la venta de pasajes continúa y los pasajeros afectados señalan que los avisos llegaron el mismo día del viaje, cuando los vuelos ya ni siquiera figuraban en la programación.
Flybondi no difundió una explicación oficial por las cancelaciones acumuladas. En el sector aeronáutico se menciona que YPF le habría cortado el suministro de combustible y que solo vendería con pago anticipado, lo que habría impedido el abastecimiento de la empresa. Mientras tanto, ni la Secretaría de Transporte, ni la Subsecretaría de Transporte Aéreo ni la ANAC intervinieron para frenar la venta de boletos de vuelos que no se están realizando.
La crisis también impacta en la conducción interna de la aerolínea, que todavía no logró reemplazar a la CEO Paz Lovisolo, quien renunció en junio tras cuatro meses de gestión. A eso se suman dos pedidos de quiebra: uno presentado por Manuel Tienda León, por algo más de 120 millones de pesos, y otro por el Hotel Presidente, que reclama más de 660 millones de pesos. Además, ex trabajadores que aceptaron retiros voluntarios a comienzos de año denunciaron que la empresa no empezó a pagar los acuerdos firmados ante escribano público.