El error que muchos cometen al calefaccionar la casa y puede terminar en tragedia
El Ministerio de Salud Pública de San Juan reiteró una serie de cuidados para calefaccionar los hogares sin riesgos. La advertencia apunta a reducir intoxicaciones durante el invierno y a sostener hábitos de prevención en la población.
Con la llegada de las bajas temperaturas y el uso más frecuente de estufas, calefactores y braseros, el Ministerio de Salud Pública de San Juan volvió a insistir en la necesidad de adoptar recaudos para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono, un gas que puede provocar consecuencias graves e incluso la muerte.
Desde la Dirección de Atención Primaria de la Salud recordaron que el monóxido de carbono no tiene olor, color ni sabor, por lo que no puede detectarse sin equipos específicos. En ese marco, subrayaron que la prevención es la principal herramienta para reducir accidentes.
La directora del área, Laura Blanco, sostuvo que en esta época del año resulta clave revisar los sistemas de calefacción y usarlos con responsabilidad. "Lo que intentamos es prevenir y adelantarnos a situaciones o eventos que nos pongan en riesgo la salud", señaló.
Blanco recomendó realizar un control previo de los calefactores y demás artefactos a gas antes de ponerlos en funcionamiento. También pidió verificar que la llama sea la correcta, comprobar que no existan pérdidas de gas y evitar colocar ropa u otros elementos inflamables cerca de las estufas. "En San Juan tenemos la costumbre de acercar la ropa para que se seque rápido, pero esos materiales son de muy fácil combustión y hay que tener mucha precaución", advirtió.
Otra de las advertencias apuntó a prácticas que representan un riesgo serio: no utilizar el horno ni las hornallas de la cocina como método de calefacción, especialmente si las personas abandonan el ambiente dejando los artefactos encendidos. "No dejar prendida la hornalla para calefaccionarnos e irnos, ni dejar el horno abierto funcionando sin control. Tenemos que calefaccionarnos de forma segura", sostuvo.
La funcionaria también remarcó la importancia de mantener una ventilación cruzada dentro de la vivienda, aun cuando haga mucho frío. Indicó que debe dejarse una ventana parcialmente abierta para renovar el aire y evitar la acumulación de monóxido de carbono. La misma recomendación alcanza a quienes utilizan carbón o braseros. "Si usamos carbón, debemos asegurarnos de que esté bien encendido y, sobre todo, mantener siempre ventilados los ambientes", explicó.
Blanco destacó además que este invierno se registran menos notificaciones de intoxicaciones por monóxido de carbono que en la misma época del año anterior, algo que atribuyó a una mayor concientización. "Eso habla de que todos vamos tomando conciencia y nos vamos cuidando en estas épocas del año", afirmó.
Desde el Ministerio de Salud recordaron medidas básicas para prevenir intoxicaciones: revisar periódicamente calefactores y estufas, no usar hornallas ni hornos para calefaccionar ambientes, mantener ventilación permanente, no colocar ropa ni materiales inflamables sobre o cerca de los calefactores y verificar que las llamas sean de color azul. Ante síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas o somnolencia, indicaron salir de inmediato al aire libre y acudir al centro de salud más cercano.