El Vaticano declaró la excomunión de obispos y sacerdotes ligados a la Fraternidad San Pío X
La Santa Sede aplicó sanciones a religiosos vinculados con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X tras la consagración de cuatro obispos sin mandato pontificio. El decreto también advierte sobre la situación canónica de los fieles laicos que se adhieran formalmente a ese grupo.
El Vaticano declaró la excomunión de los religiosos que participaron en un nuevo cisma dentro de la Iglesia Católica, luego del nombramiento de obispos sin mandato pontificio. La medida alcanza a integrantes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, que celebraron una consagración en Suiza pese a las advertencias del papa León XIV, según informó Vatican News.
Entre los sancionados figuran los obispos de la Fraternidad, Alfonso de Galarreta y Bernard Fellay, identificados como consagrante principal y co-consagrante, además de los recién consagrados Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier. El comunicado vaticano sostuvo que incurrieron ipso facto en la excomunión latae sententiae por un acto de naturaleza cismática y por la "consagración episcopal de cuatro presbíteros, sin mandato pontificio y en contra de la voluntad del Sumo Pontífice".
El decreto fue firmado por el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y refrendado por los dos secretarios del organismo. La comunicación señaló que se trata de "la conclusión, lamentablemente previsible" tras la ceremonia celebrada en Écône, Suiza, el 1 de julio de 2026, y remarcó que la decisión contradijo expresamente la voluntad de León XIV.
Según la nota explicativa difundida junto con el decreto, los ministros consagrados de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X deben ser considerados cismáticos y están sujetos a la excomunión prevista por el derecho canónico. En cuanto a los fieles laicos, el texto indica que serán considerados excomulgados aquellos que se adhieran formalmente a la Fraternidad en las condiciones establecidas por la nota de 1996 del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos.
El documento añade que los sacramentos administrados por esos ministros son ilícitos y que el sacramento de la penitencia y el matrimonio celebrados por ellos son inválidos. Al mismo tiempo, la Iglesia afirma que acogerá a quienes deseen volver a la plena comunión y exhorta a los fieles a permanecer firmes en la comunión con el Romano Pontífice y a abstenerse de participar en las celebraciones y actividades promovidas por la Fraternidad.