Con el bono internacional, San Juan proyecta construir 1.500 viviendas y otorgar 1.000 créditos habitacionales
La administración de Marcelo Orrego estima que los recursos estarán disponibles a fines de este año o comienzos de 2027. El plan también contempla obras viales, infraestructura hídrica, agua potable y cloacas, con un impacto esperado en miles de puestos de trabajo.
San Juan avanza en la estrategia financiera que le permitirá ejecutar uno de los programas de infraestructura más ambiciosos de los últimos años. Tras la autorización legislativa para gestionar financiamiento por hasta 600 millones de dólares, el Gobierno provincial ya comenzó a delinear los primeros proyectos que buscará poner en marcha una vez obtenidos los fondos.
Dentro de las prioridades aparece el déficit habitacional. Según lo previsto por las autoridades, una parte significativa de los recursos se destinará a la construcción de nuevos complejos residenciales y al fortalecimiento de líneas crediticias para familias que ya cuentan con terreno propio. La planificación inicial contempla levantar 30 barrios distribuidos en distintos puntos de la provincia, con un total de 1.500 viviendas en una primera etapa.
Desde el área de Infraestructura señalaron que cada urbanización comenzará con 50 unidades habitacionales, aunque la infraestructura básica quedará preparada para futuras ampliaciones. De esta manera, algunos predios podrían duplicar o incluso triplicar la cantidad de casas en etapas posteriores.
A la vez, el Instituto Provincial de la Vivienda retomaría una modalidad largamente demandada por los sanjuaninos: los créditos individuales para construcción. El objetivo oficial es alcanzar unas 1.000 operatorias destinadas a familias que posean terrenos y necesiten financiamiento para edificar su hogar.
El cronograma manejado por el Ejecutivo prevé que la colocación del denominado "Bono San Juan" se concrete en los mercados financieros internacionales una vez cumplidos los pasos administrativos pendientes. Si los tiempos previstos se cumplen, el dinero podría comenzar a ingresar entre diciembre y enero, permitiendo iniciar las licitaciones y los trabajos durante los primeros meses del próximo año.
Además del componente habitacional, el plan integral incluye mejoras en la red vial provincial, intervenciones para optimizar el sistema de riego mediante la impermeabilización de canales y nuevas inversiones en servicios esenciales como agua potable y saneamiento.
Uno de los aspectos más destacados por el Gobierno es el efecto económico que tendría la ejecución simultánea de estas obras. Las estimaciones oficiales indican que la actividad podría generar entre 4.000 y 5.000 empleos, entre puestos directos e indirectos vinculados a la construcción y a sectores asociados.
En materia de conectividad, las inversiones estarían orientadas principalmente a corredores provinciales que funcionen como alternativas a las rutas nacionales más transitadas. La intención es fortalecer la comunicación entre departamentos mediante caminos estratégicos que descongestionen los principales accesos y mejoren la circulación interna.
Mientras se aguarda la aprobación definitiva de los organismos nacionales para avanzar con la colocación de la deuda, la Provincia ya trabaja en la definición de proyectos ejecutivos y en la planificación de las obras que conformarán el denominado Master Plan de Infraestructura, una apuesta que busca combinar desarrollo urbano, generación de empleo y mejoras en los servicios públicos.