Una disputa familiar dejó siete muertos y terminó con el atacante suicidado
La policía de Muscatine investiga una secuencia de ataques que comenzó en una vivienda y se extendió a otros dos puntos de la ciudad. El presunto agresor, identificado como Ryan Willis McFarland, de 52 años, murió tras quitarse la vida cuando era abordado por los oficiales.
Siete personas murieron en Muscatine, una localidad del sudoeste de Iowa, después de una pelea familiar que derivó en una serie de disparos y en el suicidio del presunto autor. Los investigadores identificaron este martes al sospechoso como Ryan Willis McFarland, de 52 años, residente de esa ciudad de unos 20.000 habitantes.
De acuerdo con la información policial, los hechos comenzaron el lunes cuando los agentes acudieron a una casa del centro de la localidad por una llamada de emergencia. En el lugar encontraron a cuatro personas muertas por heridas de bala. Aunque sus identidades no fueron difundidas, el Distrito de Escuelas de Muscatine habló en Facebook de un "trágico incidente que involucra a dos de sus empleados y a dos estudiantes".
El jefe de policía de Muscatine, Anthony Kies, indicó que el sospechoso ya había abandonado la escena cuando llegaron los primeros efectivos. Luego caminó casi cuatro kilómetros hasta otro punto de la ciudad, donde fue localizado por la policía en un puente peatonal junto al río Mississippi. "Mientras los oficiales hablaban con él, se quitó la vida", explicó Kies en una conferencia de prensa.
Con el avance de la investigación, los detectives hallaron otras dos víctimas fatales. Un hombre fue encontrado sin vida en una segunda vivienda, ubicada a mitad de camino entre el primer domicilio y el destino final del atacante. La otra víctima apareció en un comercio cercano al sitio donde McFarland se suicidó. Las autoridades señalaron que todos los fallecidos tendrían vínculos familiares con el presunto agresor y que las primeras pericias apuntan a una disputa doméstica.
La ciudad de Muscatine tiene además una particularidad regional: es ciudad hermana de Paraná y Crespo, ambas en Entre Ríos. Una vecina del barrio dijo al diario Muscatine Journal: "Pensaba que era un tipo decente. Hacían ventas de jardín casi todos los fines de semana. Pasaban con sus perritos pug por delante de mi casa todo el tiempo. Siempre iban de la mano y llevaban consigo a su hijo menor".