Un empresario bolichero acordó una probation tras presentar habilitaciones adulteradas
La Justicia homologó la suspensión de juicio a prueba para el propietario de un local bailable de Caucete, investigado por documentación presuntamente falsificada. El beneficio quedó sujeto a una reparación económica, tareas comunitarias y controles judiciales durante un año.
El propietario de un boliche de Caucete evitó llegar a debate oral luego de acceder al beneficio de la suspensión de juicio a prueba, en una causa vinculada al uso de habilitaciones presuntamente falsas para el funcionamiento del local. La medida fue homologada por la Justicia y lo obliga a cumplir condiciones durante un año para mantener suspendida la acción penal.
Se trata de Alberto Héctor Poblete, de 66 años, quien quedó bajo investigación tras un control realizado por la Policía de San Juan durante la madrugada del 24 de mayo en un establecimiento nocturno del departamento. En esa inspección, los efectivos pidieron la documentación técnica y las habilitaciones correspondientes, y detectaron presuntas irregularidades en sellos y firmas que aparentaban haber sido emitidos por la Dirección de Planeamiento Provincial.
Luego de verificar la documentación, se constató que los certificados presentaban adulteraciones evidentes. Ante esa situación, los uniformados secuestraron los papeles y dispusieron la aprehensión del empresario, que fue trasladado a la Comisaría 37°.
La causa avanzó con intervención del Ministerio Público Fiscal y derivó en un acuerdo para aplicar una probation. En el trámite judicial intervinieron la fiscal Yanina Galante y la ayudante fiscal Lucía Escudero.
Como parte de las obligaciones fijadas, Poblete deberá efectuar una reparación económica de 200 mil pesos a favor de la fundación FundaMe. También tendrá que cumplir 20 horas de trabajo comunitario en dependencias de la Municipalidad de Caucete dentro de los próximos seis meses y someterse a los controles establecidos por el Juzgado de Ejecución.