Hidráulica renovó su equipamiento para medir caudales con mayor precisión
El Departamento de Hidráulica incorporó tres molinetes medidores de última generación para registrar caudales en distintos cursos de agua. Además, sumó 100 reglas limnimétricas para mejorar el monitoreo del nivel hídrico y la gestión del recurso.
El Departamento de Hidráulica incorporó instrumentos de última generación para medir caudales en arroyos, riachuelos, canales y otros cursos de escurrimiento. La adquisición incluye tres molinetes medidores, también denominados caudalímetros, que aportan mayor exactitud y agilidad en el registro del volumen de agua que atraviesa una sección determinada en un tiempo específico.
Cada equipo está compuesto por un sensor y una unidad electrónica portátil con pantalla a color. El sensor se coloca sobre una barra de medición y, conforme a las indicaciones del dispositivo, el operador releva la velocidad del agua en distintos puntos; luego, el software procesa la información y calcula el caudal total a partir del flujo y el nivel del agua.
Los caudalímetros funcionan con tecnología electromagnética: el equipo genera un campo magnético y, al desplazarse el agua a través de ese campo, se produce una señal eléctrica cuya variación permite determinar la velocidad del flujo y convertirla en datos precisos. Los instrumentos que utilizaba hasta ahora el organismo tenían más de 40 años, por lo que la incorporación, realizada mediante Licitación Pública, representa una mejora para el personal técnico y para los regantes.
Los agentes designados para la medición de caudales recibieron capacitación y práctica en el uso de estos equipos en distintos contextos y cursos de escurrimiento. También se adquirieron 100 reglas limnimétricas, instrumentos de medición visual que permiten controlar el nivel del agua en ríos, estanques, embalses o estaciones hidrométricas.
Estas reglas deben instalarse verticalmente para facilitar una lectura rápida y directa, y resultan esenciales para el monitoreo hidrológico, el control de inundaciones y la gestión de riego. El registro de caudales en cursos naturales o artificiales es considerado fundamental para una administración sostenible del recurso hídrico, ya que permite monitorear la disponibilidad, administrar riesgos asociados a inundaciones y sequías y optimizar la distribución.