El principal proveedor de los comerciantes de San Juan, en crisis: hablan de más costos y menos stock
La situación en el principal polo textil mayorista del país empieza a sentirse en San Juan, donde comerciantes advierten por dificultades para comprar mercadería. Las restricciones a los micros, la baja del consumo y la competencia de plataformas extranjeras alteran la cadena de provisión.
La crisis que afecta a la avenida Avellaneda, en el barrio porteño de Flores, encendió señales de alarma entre comerciantes de San Juan. Ese corredor es el principal centro de abastecimiento mayorista textil para cientos de negocios de la provincia.
Desde el sector comercial sanjuanino señalaron que las restricciones para los micros provenientes del interior, junto con la caída del consumo y el aumento de los costos, impactan de forma directa en la cadena de suministro. Según advirtieron, esto podría reflejarse en los precios y en la variedad de productos disponibles en la provincia.
Uno de los puntos más cuestionados es la decisión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sobre el ingreso y estacionamiento de micros de tours de compras. Vendedores y comerciantes denunciaron que los controles derivaron en multas y persecuciones a los transportes que llegan desde distintas provincias. Para los comerciantes sanjuaninos, esos micros son una herramienta clave para realizar compras mayoristas y trasladar mercadería a bajo costo.
La imposibilidad de acceder de manera directa a la zona comercial obliga ahora a buscar alternativas más costosas y menos prácticas. También rechazaron la propuesta oficial de usar lockers y trasladar la mercadería caminando varias cuadras hasta los colectivos, algo que consideran inviable para operaciones de gran volumen.
A este escenario se suma una fuerte baja del consumo. Comerciantes de Avellaneda indicaron que el movimiento más alto se concentra en los primeros días del mes y que las ventas caen con fuerza después del día 15. Además, la demanda se orientó hacia productos económicos, lo que dejó con menor salida a la mercadería de mayor calidad o valor.
En paralelo, el avance de plataformas extranjeras como Temu y Shein suma presión sobre el comercio nacional, según la mirada del sector. A eso se agregan costos fijos mantener un local abierto puede demandar hasta cinco millones de pesos mensuales entre alquileres, servicios y gastos operativos. Como consecuencia, cerca del 30% de los locales de la zona están vacíos.
En San Juan remarcaron que este cuadro pone en riesgo el circuito tradicional de abastecimiento textil y puede traducirse en mayores costos logísticos, menos stock y más dificultades para sostener precios competitivos en la provincia.