Tres integrantes de una misma familia admitieron una estafa con tarjetas de planes sociales
Romeo Isidoro Saavedra, su hija Sol Araceli Saavedra y Juan José Saavedra aceptaron su participación en una maniobra vinculada a 51 tarjetas de programas sociales nacionales. La Justicia Federal avanzará ahora en la definición de las penas tras una nueva audiencia prevista para el 27 de mayo.
Tras una investigación que se extendió durante años, Romeo Isidoro Saavedra, referente político de Chimbas; su hija, Sol Araceli Saavedra; y su hermano, Juan José Saavedra, admitieron haber intervenido en una maniobra fraudulenta con tarjetas de planes sociales nacionales. Los tres reconocieron su responsabilidad en la causa que investiga el manejo irregular de beneficios destinados a personas vulnerables.
La audiencia se realizó este miércoles en el Tribunal Oral Federal y fue encabezada por el juez Hugo Echegaray. En ese ámbito, los acusados prestaron conformidad a un acuerdo de juicio abreviado y admitieron los delitos investigados por la Justicia Federal. La definición de las penas quedó para una nueva audiencia fijada para el 27 de mayo, cuando las partes expondrán sus planteos.
De acuerdo con la acusación, la estructura habría operado con 51 tarjetas vinculadas a programas sociales, entre ellos Progresar, para retirar dinero y apropiarse de una parte de esos fondos. Romeo Saavedra habría cumplido el rol principal en las extracciones, mientras que su hija se encargaba de contactar y reclutar beneficiarios, en especial jóvenes estudiantes.
El expediente también señala que Juan José Saavedra, por su función en la Gerencia de Empleo y Capacitación Laboral del Ministerio de Trabajo, intervenía en trámites relacionados con los beneficios. La investigación sostiene que la organización retenía un porcentaje importante del dinero que correspondía a los titulares de los planes.
La causa se originó en diciembre de 2017, cuando Romeo Saavedra fue sorprendido por policías mientras realizaba múltiples extracciones en un cajero automático del Banco Hipotecario. Un cliente había advertido movimientos inusuales y dio aviso a los efectivos. Al ser interceptado, llevaba decenas de tarjetas y una suma importante de dinero en efectivo.
Los investigadores detectaron además que varias de las tarjetas eran utilizadas con la misma clave, un elemento que reforzó las sospechas sobre una operatoria sistemática para apropiarse de fondos estatales destinados a asistencia social. El caso tuvo impacto político y judicial en la provincia por la participación de un dirigente vinculado al PJ y de un empleado nacional dentro de la estructura investigada.