Calingasta en alerta: fuertes reclamos por aumentos de tasas municipales que superan el 1000%
Comerciantes del departamento explicaron que con este incremento es imposible hacer frente a los pagos. Algunos explicaron que ya se está intimando a algunos contribuyentes.
La reciente aprobación de la Ordenanza Tributaria en Calingasta ha desatado una ola de indignación y preocupación en diversos sectores del departamento. El nuevo esquema impositivo, aprobado en el Concejo Deliberante, contempla incrementos que, en algunos casos, exceden el 1000%, impactando severamente tanto a comerciantes como a vecinos en general.
Un proceso legislativo bajo la lupa
La ordenanza fue aprobada con el voto positivo de tres concejales: el presidente del Concejo Deliberante, Santos Zárate, junto a Nora Olivares y Sebastián Ramos. En contraste, la concejal Patricia Castillo votó en contra, fundamentando su rechazo en la falta de transparencia del proceso. Castillo denunció que nunca tuvo acceso al proyecto y que, a pesar de solicitar tiempo para trabajar la propuesta en comisión, se impuso la urgencia del Ejecutivo comandado por el intendente Sebastián Carbajal. En tanto que el concejal Heber Tapia, estuvo ausente de la sesión donde se aprobó la ordenanza tributaria. Lo cierto es que desde un lado y desde el otro, ejecutivo y legislativo, ahora se echan la culpa de quién fue el autor de este incremento. Fuentes consultadas al legislativo comunal aseguran que el proyecto se aprobó tal cual vino del ejecutivo. En tanto que fuentes del legislativo asegurarían que los cambios se produjeron en el legislativo y que serían los ediles quienes tomaron la decisión de "retocar", el proyecto
El impacto en el sector comercial y minero
José Adolfo Ibazeta, presidente de la Cámara de Servicios Mineros, de Calingasta (CASEMICA), calificó la situación como una "locura". Ibazeta detalló que hay comerciantes que pasaron de pagar cuotas de 30.000 pesos a facturaciones de un millón de pesos, lo cual resulta "imposible" de afrontar.
El dirigente empresario señaló que el aumento debería haber seguido el índice del costo de vida o la inflación, sugiriendo que un incremento del 150% habría sido razonable frente a una inflación del 100%, pero no las cifras actuales. Ibazeta también expresó su desconcierto sobre los parámetros utilizados:
• Inconsistencia en la contraprestación: Recordó que las tasas municipales deben responder a una contraprestación de servicios (como fumigación o revisión técnica), pero en este caso se perciben como un impuesto directo sin justificación clara.
• Pequeños emprendedores en riesgo: Mencionó ejemplos dramáticos, como un local de reparación de celulares al que le llegó una tasa de 800.000 pesos, un monto superior a su propio alquiler.
• Discrecionalidad con proveedores mineros: Existe un apartado específico para proveedores mineros donde la Dirección de Rentas decide quién califica como tal, aplicando Unidades Tributarias (UT) a discreción.
El contraste con la baja recaudación histórica
Un punto crítico en este conflicto es la situación previa del departamento. Antes de esta drástica modificación, el municipio de Calingasta registraba un volumen de pago bajísimo de la tasa sobre inmueble, con un nivel de recaudación que se describe como casi inexistente.
Clima de tensión y falta de respuestas
El malestar ya se ha traducido en reclamos airados en la localidad de Barreal. Desde CASEMICA informaron que han formalizado notas de queja y en su momento mantuvieron reuniones con el intendente Carbajal, quien inicialmente admitió posibles "errores" y pidió no pagar hasta solucionar el tema, aunque las notificaciones de deuda han continuado llegando.