Bullrich mantuvo un encuentro reservado con Cavallo y se profundiza la distancia con Milei
La ministra de Seguridad se reunió días atrás con Domingo Cavallo en un gesto que suma tensión en su vínculo con Javier Milei. El encuentro ocurrió antes de las críticas del exministro al programa económico y en medio de nuevas diferencias políticas dentro del Gobierno.
Patricia Bullrich dio un nuevo paso en su distanciamiento de Javier Milei al mantener una reunión reservada con Domingo Cavallo, quien pasó de ser una referencia para el Presidente a convertirse en blanco de sus cuestionamientos por sus críticas a la política económica. El encuentro se realizó días atrás y se mantuvo bajo estricta reserva.
La reunión refuerza la idea de que Bullrich no solo viene marcando diferencias políticas con los hermanos Milei, sino que también comienza a tomar distancia del manejo económico. El dato adquiere mayor relevancia porque ocurrió antes de que Cavallo cuestionara con dureza el plan de Toto Caputo y advirtiera sobre una bomba cambiaria para 2027, lo que luego derivó en respuestas del ministro y del propio Presidente.
La ministra mantiene una relación de larga data con Cavallo desde la etapa en que ambos integraron el gabinete de Fernando De La Rúa, cuando compartían una visión similar sobre el rumbo del gobierno. En cambio, para Milei el exministro se volvió una palabra prohibida desde que empezó a criticar su programa económico: el año pasado lo definió como "impresentable" y desplazó a su hija, que era embajadora ante la OEA. Cavallo incluso contó días atrás que el Presidente lo bloqueó de WhatsApp.
La relación entre Bullrich y Milei tampoco atraviesa su mejor momento. Ayer, la senadora reconoció que el mandatario le gritó durante una reunión de gabinete, molesto porque le pidió a Adorni que presentara la declaración jurada. "Tiene una emocionalidad importante", sostuvo. Según versiones, antes de ese episodio hubo un diálogo de 40 minutos entre ambos y luego, en la reunión, el Presidente defendió a Adorni con una larga intervención, mientras Bullrich intentaba hablar.
Algunas versiones señalan que Milei le habría pedido que no lo interrumpa y que, tras terminar su exposición, se levantó y se fue. Pese a ese escenario, Bullrich sostiene que no dejará de marcar diferencias en torno a Adorni y a los casos de corrupción. En el trasfondo aparece también su posicionamiento de cara a 2027, en un contexto en el que el establishment la observa como una de las figuras mejor consideradas ante eventuales tensiones en la continuidad del proyecto libertario.