AOMA advierte por el freno de Loma Negra y anticipa un impacto laboral en Olavarría
Alejandro Santillán sostuvo que la decisión de Loma Negra de detener su horno principal refleja la profundidad de la crisis que atraviesa el sector cementero. El referente de AOMA vinculó el escenario con la falta de obra pública y advirtió que habrá menos demanda de mano de obra.
El secretario general de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) seccional Olavarría, Alejandro Santillán, planteó un diagnóstico crítico sobre la actividad cementera local al relacionar la paralización de un horno de Loma Negra durante seis meses con el freno de la obra pública a nivel nacional. En declaraciones difundidas el jueves por el diario local Infoeme, sostuvo que el sector atraviesa uno de sus momentos más difíciles y que el impacto también alcanza a firmas como Cementos Avellaneda.
Según explicó, la medida de Loma Negra supera las paradas habituales por mantenimiento. "Si bien todos los años los hornos se paran por una cuestión de mantenimiento, lo que está sucediendo ahora es consecuencia directa del freno de la obra pública", afirmó. Luego añadió: "No hay una proyección en sentido contrario y en el caso particular de Loma Negra tiene más de 750.000 toneladas afuera de los silos, así debe de tener aún más".
El dirigente también describió una situación adversa en Cementos Avellaneda. "Cementos Avellaneda está con la misma temática; tienen tres líneas de cemento para embolsar, que trabajaban las 24 horas seis días a la semana y con lo que hoy trabajan un turno por día en una sola línea alcanzan a cubrir la demanda", señaló. En ese marco, advirtió que la reducción de actividad implicará menos empleo en toda la cadena productiva vinculada al horno.
"Es un eslabón más de la situación que estamos atravesando y significa que se va a necesitar mucha menos mano de obra. Todos los compañeros que son de destape, todo lo que es trituración, transporte de piedra, todo lo que está detrás del horno también se para", remarcó. Más adelante, insistió en que el panorama inmediato es complejo: "Nos queda un camino bastante difícil por delante si esto no se reactiva" y "es una situación a la que empuja el freno de la obra pública, no hay otra cosa acá".
Santillán también expresó preocupación por la falta de alarma en algunos sectores y comparó este escenario con la crisis previa de la actividad pétrea. "Es sorprendente que estén viendo con buenos ojos esta situación o que no estén alarmados. En la piedra ya sabe la cantidad de puestos de trabajo que se perdieron y entiendo que esto va a venir en misma sintonía con los trabajadores del cemento", sostuvo. Finalmente, se refirió al cambio de accionariado en Loma Negra y cerró con una definición tajante: "Este nuevo inversor compró una deuda y ahora hay que ver a ver cómo se posiciona en el mercado, qué es lo que va a pasar, pero lamentablemente tenemos un panorama muy, muy fulero".