Crece la preocupación en el sector vitivinícola por cambios en el esquema de aporte a Coviar
Referentes de la actividad advierten que la Corporación Vitivinícola Argentina podría verse afectada si se elimina la contribución obligatoria de los bodegueros. El planteo reabre la discusión sobre el financiamiento de acciones de promoción, investigación y desarrollo territorial.
El debate por el financiamiento de la actividad vitivinícola volvió a generar preocupación entre actores del sector. Distintas entidades sostienen que la continuidad de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) podría quedar comprometida si avanza la eliminación de la contribución obligatoria prevista para los bodegueros.
En ese contexto, José "Catuco" Molina, integrante de entidades vinculadas al organismo, explicó en Radio del Sur que el esquema actual se sostiene con un aporte de entre 50 centavos y 1 peso por litro elaborado. Señaló además que, aunque el monto es bajo de manera individual, su alcance es relevante por el volumen de producción del sector, que supera los 1.100 millones de litros.
Según detalló, ese mecanismo permite financiar tareas de promoción, estudios técnicos y desarrollo territorial en zonas vitivinícolas, a través de centros especializados que trabajan con productores de distintas regiones del país. Molina advirtió, sin embargo, que dentro del sector privado existen diferencias respecto de este sistema, ya que algunos actores respaldan el modelo colectivo mientras otros prefieren administrar sus recursos sin aportes obligatorios.
El punto más sensible, indicó, es la eventual eliminación de la obligatoriedad de la contribución, medida que —según su visión— podría desarticular el esquema vigente desde la creación del organismo por ley en el año 2000. También planteó que la continuidad de estas políticas depende del apoyo del sector privado y de decisiones políticas a nivel nacional, en un escenario donde no se descarta una revisión del rol de las corporaciones sectoriales.
De concretarse cambios en esa dirección, el sistema de promoción y desarrollo conjunto del vino argentino podría enfrentar una reconfiguración con impacto directo en pequeños y medianos productores.