Trágico final para el jubilado militar que denunció abandono de su obra social en San Juan
Tras un primer intento fallido y meses de promesas incumplidas por parte de IOSFA, Carlos Velázquez se quitó la vida a los 77 años agobiado por un cáncer terminal.
El caso de Carlos Velázquez, el suboficial mayor retirado que conmovió al país el pasado 4 de marzo, tuvo su desenlace más triste. Luego de 60 años de servicio en el Ejército Argentino, el jubilado sanjuanino falleció el pasado 1 de mayo tras ingerir un frasco de pastillas, en un contexto marcado por un cáncer terminal y la falta de asistencia médica. Las autoridades confirmaron el deceso y descartaron la intervención de terceros o causas naturales.
Velázquez ya había intentado quitarse la vida hace dos meses mediante un disparo. En aquella oportunidad sobrevivió, pero su cuadro de salud y el conflicto con la cobertura de su obra social no mostraron mejoras. La situación volvió a exponer el drama que atravesaba desde hacía meses, con dolores cada vez más intensos y sin respuestas concretas de IOSFA.
La tragedia tomó relevancia nacional cuando se conoció una carta escrita de puño y letra por el exmilitar, en la que relataba el calvario que vivía. Allí denunciaba que, pese a haber aportado durante toda su vida, la entidad lo había dejado abandonado a su suerte frente a una grave infección en ojos y nariz que derivó en un cuadro oncológico. "Desde que comencé mi carrera en el Ejército a los 16 años pago la obra social. Tengo casi 80 años y sigo pagando... Ya vengo desde hace seis u ocho meses en esta situación", escribió.
Pese a que su primer intento de suicidio puso su caso en el centro de la escena y generó compromisos de ayuda, Velázquez no recibió las soluciones que necesitaba para aliviar su sufrimiento. Finalmente, ante un dolor que describió como indescriptible y la ausencia de respuestas, el veterano terminó con su vida, dejando en evidencia las falencias del sistema de salud previsional.