Preocupación en el sector textil sanjuanino: baja producción, suspensiones y alerta por importaciones
El gremio textil describe un escenario de suspensiones, menor producción y plantas operando por debajo de su capacidad. Aunque no se registraron despidos masivos en lo que va del año, persiste la preocupación por el impacto de las importaciones en el empleo local.
La actividad textil en San Juan atraviesa una etapa compleja. En lo que va del año no se registraron despidos masivos, pero el trabajo a media máquina y la aplicación de suspensiones mantienen en alerta a trabajadores y empresarios.
El secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT), Sergio Olivares, señaló en diálogo con radio Mil20 que, a diferencia de 2024, por ahora se evitó una nueva ola de cesantías. "En este año todavía no hemos sufrido, gracias a Dios, ningún tipo de despido, a menos que haya alguno ocasional por una cuestión puntual", sostuvo.
De todos modos, recordó que en 2025 la situación fue más severa: "A mediados de año hubo 50 o 60 personas despedidas y después, a fin de año, entre 20 y 30 más". Según describió, actualmente "Las empresas están trabajando al 40 o 50% de su capacidad productiva, y es un panorama que no es alentador".
En la provincia, el sector está integrado por unas seis fábricas, entre grandes y pymes, que emplean a alrededor de 800 trabajadores bajo el mismo convenio. Olivares explicó que la caída de la actividad también modificó la organización interna: en algunos casos se recurrió a suspensiones en períodos como Semana Santa y en otros se redujeron gastos operativos.
"Ya no contratan seguridad privada, ni personal de limpieza o mantenimiento. Esas tareas las hace la misma gente", afirmó. También indicó que el gremio intenta acompañar el proceso, aunque con limitaciones: "Sabemos que no corresponde que un maquinista salga a cortar el césped, pero está difícil la situación y tratamos de no poner palos en la rueda".
La baja ocupación de las plantas repercute en la rutina diaria de los operarios. "De 10 telares están andando 4 y los demás estamos limpiando", relató el dirigente. En paralelo, advirtió que las desvinculaciones previas suelen recaer sobre los trabajadores con menor antigüedad.
Otro foco de preocupación es la competencia con productos importados. Olivares remarcó que la apertura sin controles afecta de lleno a la industria local: "Tiene que haber un control, porque si hay una importación indiscriminada y todo es barato, no hay empresas que aguanten". Y cerró con una definición sobre el impacto laboral: "El hilo se corta por lo más delgado, que son los trabajadores".