El peso argentino se fortalece y reaviva el debate por la competitividad
La moneda local encabeza la apreciación cambiaria en el arranque del año y el dólar mayorista quedó en niveles similares a los de noviembre pasado. Mientras el Gobierno lo interpreta como una señal de estabilidad, economistas y sectores productivos advierten por la pérdida de competitividad.
El dólar mayorista cerró el último viernes en $1.398, un nivel similar al de noviembre del año pasado, después de las elecciones de medio término. En ese lapso, la inflación minorista acumuló 15,1%, lo que profundizó la apreciación real del peso y volvió a poner bajo observación la evolución cambiaria.
La situación generó lecturas contrapuestas entre los distintos actores económicos. Entre las empresas productoras de bienes crece la preocupación por la pérdida de competitividad frente al الخارج exterior, en un contexto de apertura comercial impulsada por el gobierno de Javier Milei. En el plano financiero, la estabilidad nominal alentó estrategias de carry trade y reforzó las apuestas por la moneda local.
Para el Gobierno, el comportamiento del tipo de cambio confirma un proceso de fortalecimiento de la economía doméstica y respalda la idea de utilizarlo como ancla para los precios. Esa interpretación, sin embargo, convive con dudas por la aceleración inflacionaria registrada en los últimos diez meses. Amílcar Collante señaló que "Esto que sucede es parte de la política de Donald Trump, que había impulsado el dólar débil. Y en parte está lejos de ajustar los desequilibrios fiscales. Del otro lado, los tenedores de dólares y títulos usa se están desprendiendo y van a otros activos como el oro".
Desde el oficialismo, el viceministro de Economía, José Luis Daza, sostuvo: "Estamos en un equilibrio virtuoso del programa de estabilización". Y agregó: "Bajan las tasas cortas, bajan las tasas largas y bajan las expectativas de depreciación. Es el sueño de cualquier programa de estabilización".
La apreciación no se limita a la Argentina, aunque en este caso el peso encabeza el proceso a escala global. En lo que va de 2026, la moneda local muestra una suba real de hasta 17% frente a otras divisas, con registros especialmente marcados frente a India, Japón, Uruguay, Chile y el promedio de Sudamérica. También se observan diferencias frente al dólar estadounidense, el franco suizo, la zona euro y el Reino Unido, mientras que frente a Brasil la apreciación es de -3,1%.