Jorge Lozano pidió diálogo ante el cierre de la sala de prensa en la Casa Rosada
El arzobispo de San Juan se pronunció tras reunirse con periodistas acreditados y expresó su preocupación por el alcance de la medida. También llamó a reducir la confrontación y a preservar garantías vinculadas con la actividad periodística.
El cierre de la histórica Sala de Periodistas "Decano Roberto Di Sandro" en la Casa Rosada sigue provocando reacciones. Este lunes, el arzobispo de San Juan y referente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, Jorge Lozano, manifestó su inquietud luego de mantener un encuentro con trabajadores de prensa alcanzados por la decisión oficial.
La reunión tuvo lugar el pasado viernes 24 de abril en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina, donde los periodistas acreditados expusieron su preocupación por la clausura del espacio y la suspensión de credenciales. Según plantearon, la medida afecta garantías constitucionales como la libertad de expresión, el acceso a la información pública y el derecho al trabajo.
En el pronunciamiento difundido después del encuentro, la Iglesia recogió esos planteos y remarcó la necesidad de resguardar esos principios en el contexto actual. Los trabajadores recordaron además que la sala funcionaba de manera casi ininterrumpida desde la década de 1940, con un rol central en la cobertura cotidiana de la actividad gubernamental.
El conflicto se originó a partir de una denuncia presentada por la Casa Militar por un presunto caso de espionaje ilegal que involucraría a dos empleados de un canal de noticias. Esa presentación derivó en la decisión de cerrar el espacio y revisar las acreditaciones. Frente a ese escenario, Lozano sostuvo la importancia de encauzar la situación mediante el diálogo y desde la Conferencia Episcopal se expresó el deseo de alcanzar una pronta resolución que permita descomprimir la tensión.
El mensaje también incluyó una advertencia sobre el clima discursivo. En línea con recientes expresiones del papa León XIV, se insistió en la necesidad de erradicar los discursos de odio y evitar expresiones que profundicen la confrontación.