Transener cae en bolsa pese al avance de la privatización estatal
La acción de la principal transportadora eléctrica sigue por debajo de las valuaciones que manejan operadores e inversores. Aunque el negocio muestra ingresos, margen y deuda acotada, el precio base fijado para la venta estatal generó dudas en el mercado.
La acción de Transener, principal transportadora de energía eléctrica, cotiza cerca de los 3.800 pesos, por debajo de los más de 4.800 pesos que, según la mayoría de los operadores, reflejarían mejor sus números. La compañía informó ingresos por USD 363 millones, un Ebitda del 50% y una deuda reducida.
El negocio se apoya en una política tarifaria que actualiza el transporte eléctrico por encima de otros segmentos y le asegura un flujo que cubre costos e inversiones, con una rentabilidad cercana al 7%. En paralelo, avanza el proceso de privatización de la parte estatal, con oferentes ya identificados: El gupo Edison de los Neuss, Edenor de José Luis Manzano y Central Puerto de Nicky Caputo.
En el mercado descuentan que los Neuss podrían quedarse con el activo, por su cercanía al gobierno a través de Santiago Caputo. Sin embargo, la reacción bursátil fue negativa desde que se conocieron las ofertas, en especial por el precio base de USD 206 millones fijado por el gobierno de Milei, considerado muy por debajo del valor bursátil de ese momento y también inferior a la facturación de la empresa.
Transener administra cerca del 85% de la red nacional, con más de 13.200 kilómetros de líneas y 53 estaciones transformadoras. A través de su controlada Transba, también amplía su presencia en la provincia de Buenos Aires, en un esquema que el mercado describe como una autopista eléctrica entre generación y consumo.
El modelo de ingresos refuerza ese perfil. Aproximadamente el 96% proviene de tarifas reguladas pagadas por Cammesa, bajo un esquema de retorno sobre activos (RAB) que asegura cobertura de costos, inversiones y una rentabilidad cercana al 7%. Además, las tarifas se ajustan periódicamente por inflación, lo que reduce el riesgo de descalce en un contexto macroeconómico volátil.
En términos financieros, la compañía registró en 2025 ingresos por unos USD 363 millones y un EBITDA superior a USD 200 millones. No presenta deuda financiera y mantiene un esquema de inversión ordenado, factores que sostienen su perfil defensivo. El control estatal se ejerce hoy a través de Citelec, compartido entre Pampa Energía de Marcelo Mindlin y Enarsa, mientras el Gobierno busca desprenderse del 50% que posee esta última.
Tras el anuncio del precio base, la acción llegó a caer cerca de un 19%, en medio de cuestionamientos sobre la valuación. Con el paso de los meses recuperó parte del terreno, aunque sigue lejos del nivel que, según el mercado, debería reflejar su negocio.