Venta de drogas en San Juan: condenaron a una mujer que abastecía una red con llegada a la provincia
La acusada fue sentenciada por tercera vez por comercializar estupefacientes. La investigación reveló conexiones con distribuidores que operaban en territorio sanjuanino.
La venta de drogas en San Juan volvió a quedar bajo la lupa a partir de una causa judicial que, aunque se originó en Las Heras (Mendoza),01 expuso la existencia de circuitos de distribución que alcanzaban a la provincia y otras zonas de Cuyo.
En ese marco, la Justicia Federal condenó por tercera vez a María Belén Díaz Parada, de 51 años, señalada como una figura clave en el narcomenudeo en el barrio 26 de Enero. La mujer admitió su responsabilidad en un juicio abreviado y recibió una pena de cuatro años de prisión por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
El caso cobró especial relevancia para investigadores sanjuaninos luego de que se comprobara que parte de la droga comercializada desde Mendoza tenía como destino esta provincia. De hecho, durante la pesquisa fue detenido un hombre que viajaba hacia San Juan con estupefacientes, lo que permitió confirmar la existencia de una red de distribución que excedía el ámbito barrial.
La detención de Díaz Parada se produjo el 18 de abril de 2024, tras una serie de allanamientos simultáneos en su vivienda y en otro inmueble cercano que funcionaba como punto de acopio. En esos procedimientos, los efectivos secuestraron dosis de cocaína y marihuana ya fraccionadas para la venta, más de 200 mil pesos en efectivo y elementos utilizados en el narcomenudeo, como balanzas de precisión.
Según consta en la causa, la investigación se apoyó en tareas de inteligencia y escuchas telefónicas que permitieron reconstruir el funcionamiento del circuito ilegal. A partir de ese material, se estableció que la mujer no solo vendía droga desde su casa, sino que también abastecía a intermediarios que redistribuían las sustancias en distintos puntos, incluyendo San Rafael.
Para los investigadores, este tipo de esquemas representa una de las principales modalidades del narcotráfico a escala regional: estructuras pequeñas, muchas veces de base familiar, que operan en barrios específicos pero logran extender su alcance mediante redes de revendedores.
El expediente también incluyó a integrantes del entorno familiar de la acusada. Durante los operativos fue detenida su hija, Katherina Ailén Sosa, de 24 años, a quien le encontraron una pequeña cantidad de marihuana. Sin embargo, al no contar con antecedentes, accedió a una suspensión de juicio a prueba y evitó una condena.
Las pesquisas también permitieron reconstruir los antecedentes del grupo familiar. La actual líder habría tomado el control del negocio tras la detención de su pareja, Marcelo Sosa, alias "Petete", quien registra múltiples causas por transporte de droga en distintas provincias, con operativos realizados en rutas que conectan regiones clave como San Luis y Córdoba.
El entramado familiar suma además antecedentes por delitos violentos: uno de los hijos de la mujer cumple actualmente una condena por homicidio agravado, lo que refuerza la preocupación de los investigadores sobre la persistencia de estas estructuras.
Para los especialistas en seguridad, el caso vuelve a poner en evidencia la dinámica del narcomenudeo en la región y su impacto en provincias como San Juan, donde la droga suele ingresar a través de circuitos interprovinciales difíciles de desarticular. La reiteración de condenas sobre una misma persona, advierten, refleja las limitaciones de las intervenciones aisladas frente a organizaciones que logran rearmarse rápidamente tras cada operativo.