¿Está permitido? Esto dice el Código Alimentario sobre la carne de burro
Desde Inspección Sanitaria señalaron que la faena de equinos puede realizarse en plantas habilitadas, pero solo con destino a exportación. También advirtieron que cualquier oferta de ese producto en comercios locales constituye una infracción.
Ante la discusión instalada por la difusión de un eventual consumo de carne de burro en el país, la Inspección Sanitaria de San Juan precisó cuál es la situación vigente. Su titular, Néstor Navarro, explicó en diálogo con Radio Mil20 que la faena de animales equinos puede realizarse en establecimientos habilitados, aunque la venta de esa carne en el mercado interno no está autorizada.
"Hoy no es legal la venta de carne de burro en Argentina. Para que eso ocurra, primero debe modificarse el Código Alimentario", aseguró el funcionario. Según detalló, existen plantas de faena habilitadas, pero con destino exclusivo a la exportación, mientras que en el país ese producto no forma parte del consumo habitual ni de la oferta comercial permitida.
Navarro indicó que la información que circuló en los últimos días remite a una experiencia puntual en la provincia de Chubut, donde se llevó adelante un ensayo con apenas cuatro animales bajo control sanitario. "Es un modelo piloto, no algo extendido ni autorizado para la venta", remarcó.
El funcionario advirtió además que, si se detecta carne de burro a la venta en carnicerías o comercios, se trata de una infracción. "Si aparece un cartel ofreciendo este tipo de carne, se debe denunciar. Es una situación ilegal y se interviene de inmediato", sostuvo.
Por otra parte, señaló que la carne no presenta mayores riesgos sanitarios si cumple con los controles correspondientes, aunque remarcó que el punto central es la falta de regulación. "Lo importante es garantizar la trazabilidad del producto, saber de dónde viene y que cumpla con todos los protocolos", indicó.
En relación con San Juan, Navarro afirmó que no es habitual la faena de equinos y que, cuando se registran casos, por lo general se trata de prácticas clandestinas que son intervenidas por la Policía Rural.