Lucila Avelín Cesco: "El gran desafío para las Pymes es reconvertirse y ganar eficiencia en un entorno de baja inflación"
Lucila Avelín Cesco analiza un primer trimestre de 2026 con consumo estancado y crisis industrial. Resalta la reglamentación del RIMI como "oxígeno" ante la alta presión impositiva y el desafío de las Pymes de reconvertirse para ganar eficiencia ante la menor inflación
Tras el cierre del primer trimestre de 2026, la Presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, Lucila Avelín Cesco, brindó un análisis exhaustivo sobre la coyuntura económica nacional y provincial. En un contexto marcado por la incertidumbre internacional y una actividad interna que no termina de despegar, la especialista destacó la importancia de la reciente reglamentación del Régimen de Incentivos para Pequeñas y Medianas Empresas (RIMI) como una herramienta vital para dar "oxígeno" al sector productivo.
Análisis del primer trimestre: desafíos macro y el impacto del escenario global
El primer trimestre de 2026 ha dejado un balance complejo, caracterizado por una serie de obstáculos que impiden una reactivación plena de la economía argentina. Según Avelín de Cesco, se trata de un periodo con "un montón de desafíos por delante", donde indicadores clave como el consumo y la industria aún no muestran signos claros de repunte.
Uno de los factores externos que ha alterado las proyecciones iniciales es el conflicto bélico internacional. La Presidente del Consejo señaló que la intensidad de sus consecuencias dependerá de la duración del enfrentamiento, pero que ya se percibe un impacto directo en los indicadores locales y mundiales. De hecho, advirtió que las proyecciones de inflación del gobierno probablemente queden por debajo de la realidad, ya que la guerra es una variable que no estaba contemplada originalmente y que impulsará los precios al alza. En este sentido, la inflación interanual continúa mostrando una tendencia alcista, lo que indica que el problema de la estabilidad de precios aún no está resuelto.
El cambio de paradigma para las Pymes: de la inflación a la eficiencia
Uno de los puntos más destacados por Avelín Cesco fue el cambio de dinámica que deben afrontar las empresas locales. Históricamente, muchas Pymes operaban en entornos de altísima inflación que, paradójicamente, "les tapaba todas las ineficiencias" propias de su operatoria diaria. Con la actual desaceleración de la subida de precios —aunque todavía no esté controlada—, las empresas se ven obligadas a competir en un entorno nuevo que exige eficiencia operativa.
"Ese lograr esa eficiencia implica que vos tengas que bajar costos y para eso tenés que revisar todos los modelos de negocio y todas las estructuras de costos", explicó la experta. Este proceso de conversión de la macroeconomía representa un desafío existencial: aquellas empresas que logren adaptarse al nuevo entorno podrán transitar la transición con mayor facilidad, mientras que las que no lo hagan enfrentarán serios problemas de sostenibilidad.
Sectores en crisis y la barrera de las tasas de interés
La realidad sectorial muestra disparidades profundas. Sectores como el textil están sufriendo las consecuencias de la apertura comercial y el aumento de las importaciones. Por otro lado, la industria vitivinícola enfrenta sus propios problemas, ligados más a una caída del consumo a nivel mundial, como ejemplos de actividades que tienen problemas y que nos tocan directamente en Cuyo.
Sin embargo, el denominador común que frena la reconversión industrial es la falta de inversión, producto de tasas de interés que permanecen muy altas. Para Avelín Cesco, mientras las tasas no bajen, encarar procesos de inversión será extremadamente difícil para las Pymes, creando un círculo vicioso que impide la modernización necesaria para competir con los productos importados. A esto se suma un mercado interno que permanece "planchado", con salarios reales que aún no se acomodan y un consumo que no repunta.
La reglamentación del RIMI: un alivio necesario ante la presión impositiva
Ante este panorama de asfixia para el sector industrial y de la construcción, la reglamentación del RIMI (Régimen de Incentivo para pequeñas y medianas empresas) por parte del Gobierno Nacional es recibida con optimismo, aunque con cautela. La Presidente del Consejo Profesional subrayó que cualquier incentivo fiscal es bienvenido en un país con una presión impositiva "muy alta", la cual ya es una problemática estructural conocida por todos.
El RIMI se presenta como el "oxígeno" que las Pymes necesitan para sobrevivir y comenzar a proyectar un crecimiento en el mediano plazo. Según Avelín Cesco, este régimen parece apuntar a cubrir una "deuda pendiente" con el sector industrial, que ha sido uno de los más golpeados por la actual coyuntura. No obstante, advirtió que será fundamental analizar la "letra chica" de la implementación para asegurar que los beneficios lleguen de manera efectiva a quienes más lo necesitan y cumplan con la promesa de disminuir la carga tributaria.
Perspectivas futuras: una transición que requiere inteligencia
Mirando hacia adelante, especialmente en el ecosistema de San Juan, las expectativas son altas pero la Presidente del Consejo pidió realismo respecto a los tiempos. "Tenemos que ser conscientes de que no va a ser este año, probablemente tampoco el año que viene", afirmó en relación a una reactivación económica sensible.
La clave para este periodo de transición, según Avelín Cesco, es utilizarlo de manera inteligente para generar un ecosistema sólido que pueda proveer los servicios y productos que serán demandados en el futuro. Mientras el aparato productivo intenta reconfigurarse y el mercado interno busca un punto de equilibrio, herramientas como el RIMI y la búsqueda de eficiencia de costos aparecen como los únicos caminos viables para que el sector privado pueda atravesar los desafíos de este 2026.