San Juan defiende la minería como pilar de un desarrollo "integral y sostenible" ante el Congreso
Gustavo Fernández defendió la minería como eje del crecimiento de San Juan, destacando que el sector impulsa la infraestructura y financia la eficiencia hídrica. El funcionario desmitificó el consumo de agua frente al agro y resaltó el rol estratégico del cobre en la transición energética global.
En la reunión conjunta de las comisiones de Medio Ambiente y Asuntos Constitucionales en la Cámara de Diputados de la Nación, el ministro de Producción, Trabajo e Innovación de San Juan, Gustavo Fernández, presentó una sólida defensa de la actividad minera y su vinculación con la modificación de la Ley de Glaciares. El funcionario subrayó que el desarrollo de la provincia debe entenderse desde una mirada integral y diversa, donde la minería no compite con otros sectores, sino que los potencia y financia.
El desafío de la geografía sanjuanina
Fernández inició su exposición describiendo la realidad territorial de San Juan, señalando que el 97% del territorio está constituido por montañas y desiertos, dejando solo un 3% de oasis cultivables. Actualmente, solo el 1% de la superficie provincial está efectivamente cultivada (menos de 80.000 hectáreas), destacándose la producción de vides, olivos, pistachos y tomate industrial.
Frente a quienes calificaron a la provincia como "postrada", el ministro fue tajante al citar estadísticas: San Juan es una de las tres provincias argentinas que más creció en los últimos 20 años, un fenómeno explicado en gran medida por la minería. Esta actividad representa hoy el 11% del Producto Bruto Geográfico (PBG) y más del 80% de las exportaciones, que en 2025 superaron los 2.000 millones de dólares.
El agua: eficiencia técnica vs. mitos
Uno de los puntos centrales de la defensa de Fernández fue el uso de los recursos hídricos, desmitificando la supuesta dicotomía entre minería y agua. El ministro aportó datos críticos:
• Consumo agrícola: La agricultura explica la mayor parte del uso del agua en la provincia.
• Ineficiencia: Debido a la falta de tecnificación (solo el 45% de los cultivos cuenta con riego tecnificado) y al deterioro de la infraestructura tras décadas de abandono, se pierden entre 300 y 400 hm³ por ineficiencia.
• Consumo minero: En contraste, las concesiones otorgadas a la minería no superan los 50 hm³.
Fernández argumentó que el verdadero desafío es resolver la ineficiencia del riego agrícola y que la minería es una oportunidad para lograrlo, ya que aporta regalías y fondos a fideicomisos de infraestructura que se reinvierten en mejorar la red de distribución hídrica.
Infraestructura y Transición Energética
El ministro destacó que la minería actúa como un multiplicador de recursos. Las obras viales y energéticas financiadas por el sector minero no solo benefician a los proyectos extractivos, sino que permiten a la agroindustria acceder de forma más ágil a puertos del Pacífico y mercados internacionales como el sudeste asiático y Estados Unidos.
Finalmente, vinculó la minería con la agenda ambiental global. Afirmó que el cobre de San Juan es esencial para la transición energética y la electromovilidad, permitiendo compensar emisiones de gases de efecto invernadero de otras actividades, como la ganadería. "Con la minería podemos ayudar a disminuir la huella de carbono", concluyó, haciendo un llamado a respetar el federalismo y permitir el aprovechamiento racional de los recursos naturales provinciales.