El Proyecto CART: una Inversión millonaria atrapada en la parálisis y el silencio administrativo
El proyecto CART sufre una parálisis crítica por el "silencio absoluto" de Nación. El decano Jorge Castro advierte que la obra fue enviada al "freezer", con insumos varados en el puerto y gestiones ante Defensa sin respuesta. Pese a la fuerte inversión, el gigante científico sigue hoy en standby.
El Radio Telescopio Chino-Argentino (CART), proyectado como una de las obras de infraestructura científica más importantes de Latinoamericala, atraviesa hoy un escenario de incertidumbre y estancamiento que preocupa a la comunidad académica y científica. Situado en la Estación de Altura Carlos Ulrrico Cescoen la provincia de San Juan, este gigante de la astronomía se encuentra en un estado de parálisis técnica y administrativa que amenaza con desaprovechar una inversión sin precedentes. Jorge Castro, decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), ha brindado detalles sobre las gestiones realizadas y el muro de silencio que han encontrado en las esferas del Gobierno Nacional.
Un convenio vencido y el inicio del "freezer"
La crisis actual tiene un punto de inflexión claro: junio de 2025. En esa fecha caducó el convenio original que sostenía el proyecto, un acuerdo firmado entre el CONICET, el Gobierno de San Juan, la Academia China de Ciencias y la UNSJ. Según explica Castro, desde el inicio de su gestión se buscó la renovación de este lazo fundamental para la continuidad de la obra en la facultad. Sin embargo, las primeras interacciones con la Secretaría de Ciencia de la Nación, liderada por Dario Genua, marcaron el inicio de los problemas.
Castro relata que la Nación manifestó discrepancias sobre la distribución observacional que correspondía a cada parte. Ante esto, la universidad presentó toda la fundamentación y el recuento del trabajo realizado, pero la respuesta fue la nada misma. En palabras del decano: "A partir de ahí hubo un silencio absoluto por parte de la nación en querer continuar esto. No dijeron ni que sí ni que no, simplemente literalmente nos mandaron al freezer".
Gestiones agotadas y suministros varados
La parálisis no solo es administrativa, sino también física. Desde hace meses, un importante cargamento destinado al radio telescopio —que incluye chapas y pinturas esenciales para la estructura— permanece retenido en el puerto sin posibilidad de liberación. Esta situación es el reflejo de un proyecto que, a pesar de tener una fuerte inversión en standby, no logra destrabar los mecanismos burocráticos necesarios para avanzar.
El decano ha agotado diversas instancias, recurriendo al CONICET y a la Subsecretaría de Políticas Universitarias. En un momento se les indicó que el proyecto pasaría a depender de Cancillería, pero cuando solicitaron interlocutores específicos, el silencio volvió a ser la norma: "Nosotros dijimos, "Bueno, perfecto, si es de cancillería, díganos con qué oficina, con qué funcionario tenemos que hablar." No se nos respondió". Incluso el Rector de la UNSJ realizó presentaciones formales ante el CONICET, las cuales, según Castro, no han recibido "respuesta de ninguna naturaleza".
Transparencia ante la geopolítica: el viaje a Estados Unidos
Conscientes de que el CART puede estar inmerso en tensiones geopolíticas entre potencias, las autoridades de la UNSJ han buscado demostrar la naturaleza puramente científica del instrumento. En octubre y noviembre pasados, una delegación argentina participó en un evento de seguridad espacial en Nuevo México, Estados Unidos, patrocinado por el Departamento de Estado de dicho país.
Castro decidió enviar un equipo técnico de alto nivel, compuesto por el Dr. Segura (project manager), el Dr. Ricardo Podestá, la investigadora Ana María Pacheco y la vicedecana de la facultad, quien es astrónoma de profesión. El objetivo fue claro: "Nosotros mostramos claramente nuestra predisposición de hablar con quién sea necesario para explicar de que nuestro propósito es absoluta, pura y únicamente científico". A pesar de que los anfitriones cubrieron todos los gastos y la charla fue calificada como enriquecedora, los esfuerzos por validar el proyecto ante la comunidad internacional no han tenido el eco esperado en las decisiones del Gobierno Nacional argentino.
El obstáculo del Ministerio de Defensa
Un nuevo requisito administrativo ha sumado complejidad al escenario. Una resolución de la Jefatura de Gabinete de la Nación del segundo semestre del año pasado estipula que toda actividad espacial u observacional en territorio argentino debe contar con el aval del Ministerio de Defensa. Ante esto, Castro solicitó una audiencia con el titular de dicha cartera para explicar los detalles del proyecto en primera persona.
A pesar de que la secretaría privada del ministro confirmó la recepción del pedido, la reunión nunca se concretó: "Como una actitud también de acercamiento, de diálogo, de mostrar las cosas a la nación, es que solicitamos esta audiencia al igual que en los otros es casos, cero respond". Esta falta de respuesta mantiene al proyecto en un limbo legal y operativo insostenible.
Un instrumento único en Latinoamérica
El valor del CART es incalculable para la ciencia argentina y latinoamericana. Se trata de un instrumento con una antena de 40 metros de diámetro que, una vez instalada, superará en altura al campanil de la Catedral de San Juan. "Sería único en Latinoamérica un instrumento de esta naturaleza", destaca Castro, subrayando también su potencial impacto turístico para la provincia.
A pesar de la parálisis, la parte china mantiene su interés y continúa realizando reclamos a través de su embajada. Para el decano, la situación es dolorosa pero no lo llevará a bajar los brazos: "Desde este decanato hasta que yo tenga la función que democráticamente he adquirido, yo no voy a dejar de reclamar por la continuidad de este proyecto, porque la verdad es que la necesidad científica y es una cuestión de dignidad también". Mientras el CART sigue esperando en la Estación de Altura, la lucha por el desarrollo científico argentino continúa enfrentándose a la indiferencia de los despachos oficiales.