García Cuerva reclamó diálogo y cuestionó la polarización en el Tedeum
Durante la ceremonia en la Catedral Metropolitana, el arzobispo de Buenos Aires dirigió un mensaje crítico hacia la dirigencia política y pidió acuerdos en favor del bien común. El Presidente asistió acompañado por parte de su gabinete, en una jornada marcada por ausencias y tensiones internas.
El presidente Javier Milei participó del Tedeum encabezado por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y luego tenía previsto regresar a la sede de Gobierno para encabezar una reunión de Gabinete, en un contexto de fuerte tensión interna. La jornada comenzó en Plaza de Mayo, donde primero izó la bandera el jefe de Gobierno, Jorge Macri.
Minutos después llegó el turno de Milei, acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el ministro del Interior, Diego Santilli; y el canciller Pablo Quirno. En su mensaje, García Cuerva separó el papel de la sociedad del desempeño de la conducción política y sostuvo que el pueblo argentino conserva fe, capacidad de esfuerzo y una reserva espiritual heredada.
El arzobispo afirmó que ese capital no encuentra correspondencia en quienes toman decisiones y reclamó: "Basta de arengar la polarización". También señaló: "Lo que nos falta es una clase dirigente que con la fuerza de ese pueblo se anime al diálogo, al encuentro, a la reconciliación; y que lo haga por los que no pueden más, por los que perdieron las ganas de seguir, por los que sufren la parálisis de la falta de trabajo, de educación, de oportunidades". Antes había descrito a "muchos hermanos" que desde hace años se sienten postrados, al borde del camino y sin fuerzas para sostener derechos postergados.
En otro tramo, insistió en que nadie puede ser descartado y mencionó a abuelos, niños, enfermos, personas con discapacidad, jóvenes atravesados por la droga y trabajadores informales o precarizados como parte de una misma periferia que, según dijo, debe ordenar las prioridades públicas. También apuntó contra los "odiadores" y el "terrorismo de las redes", al que vinculó con prácticas de descalificación y difamación.
García Cuerva comparó a los escribas del Evangelio con usuarios que critican desde la comodidad de una pantalla y advirtió sobre una forma de violencia que puede frenar a quienes intentan "dar una mano" por la Patria con un trabajo silencioso y paciente. En ese marco citó al papa León XIV, a quien atribuyó un llamado de febrero de este año para abandonar las palabras que hieren, el juicio inmediato, las calumnias y el hablar mal de los ausentes.
Entre las presencias se destacó la de Patricia Bullrich, aunque no caminó junto al Presidente porque hoy ocupa el rol de senadora nacional. En cambio, la vicepresidenta Victoria Villarruel no fue invitada, en medio de su distanciamiento con Milei. También se ausentó el ministro de Economía, Luis Caputo, por un fuerte cuadro gripal. En tanto, el grupo conocido como "Las Fuerzas del Cielo" había decidido no participar de los actos oficiales, aunque finalmente se vio a Santiago Caputo en el lugar.