Padres de colegios preuniversitarios llevaron a Nación su queja por la pérdida de clases
Familias de alumnos de establecimientos preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan formalizaron presentaciones ante organismos nacionales por la sucesión de paros docentes. Sostienen que el inicio del ciclo lectivo 2026 estuvo casi paralizado y exigen respuestas que garanticen continuidad pedagógica.
El conflicto en los colegios preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan sumó un nuevo frente de tensión cuando un grupo numeroso de familias decidió trasladar su reclamo al plano nacional, ante la sucesión de suspensiones de clases que, según afirman, ya comprometen la formación de sus hijos.
De acuerdo con los padres, el ciclo lectivo 2026 comenzó con una actividad académica mínima debido a los paros docentes vinculados a la crisis presupuestaria universitaria. "Nuestros hijos casi no han tenido clases desde que empezó el año", expresaron, al describir el impacto de la situación.
La preocupación derivó en una organización acelerada entre las familias, que en pocos días reunieron a cientos de padres y avanzaron con presentaciones formales ante distintos organismos. Además de los reclamos en la provincia, elevaron denuncias a autoridades nacionales y enviaron cartas a legisladores en busca de intervención.
Las familias también señalaron la falta de respuestas institucionales. "Intentamos hablar con directivos y autoridades universitarias, pero no obtuvimos soluciones concretas", indicaron, y remarcaron que por ese motivo resolvieron visibilizar el problema fuera de San Juan.
Entre los puntos más sensibles mencionan el deterioro del recorrido pedagógico de los estudiantes, con dificultades para avanzar en los contenidos, más materias pendientes y la posibilidad de instancias extraordinarias para evitar rezagos. "El derecho a huelga es legítimo, pero nuestros hijos también tienen derecho a aprender", plantearon.
El antecedente de 2025 también alimenta el malestar, ya que una parte significativa del calendario escolar estuvo atravesada por medidas de fuerza. En paralelo, ADICUS confirmó nuevas jornadas de paro en el marco del plan de lucha nacional impulsado por CONADU, lo que mantiene abierta la posibilidad de más interrupciones en las aulas.
En este contexto, las familias intensificaron la presión sobre el Gobierno nacional, al que atribuyen la falta de financiamiento que origina el conflicto, con el objetivo de asegurar la continuidad del ciclo lectivo y el derecho a la educación de los estudiantes.