Sica estimó que la inflación de un dígito anual tardará entre dos y tres años más
Dante Sica sostuvo que el proceso de desinflación se desaceleró y comparó la evolución argentina con la de otros países de la región. También advirtió sobre las tensiones del régimen monetario y los costos de los errores propios del Gobierno.
El economista Dante Sica afirmó que el proceso de desinflación atravesó en los últimos meses una ralentización y estimó que todavía habrá que esperar dos o tres años más para alcanzar una inflación anual de un dígito. El exministro de Producción y Trabajo y socio fundador de la consultora Abeceb sostuvo además que los principales obstáculos para el Gobierno son sus propios errores.
Durante su exposición en la Convención Regional de ACARA, Sica señaló que la oposición mantiene una "agenda defensiva" y aguarda los "errores no forzados" del oficialismo. También remarcó el peso de la inercia inflacionaria y de una indexación de hecho que, según dijo, se sostiene desde hace décadas pese a no estar permitida legalmente.
El diagnóstico del economista coincide con los últimos Relevamientos de Expectativas de Mercado que el Banco Central releva entre consultoras, economistas y bancos, aunque difiere del pronóstico del presidente Javier Milei, quien sostiene que la inflación comenzará "con cero" en agosto. Sica comparó el proceso con el de otros países de la región y afirmó que "a Brasil le llevó cinco años tener una inflación de un dígito, a Chile cuatro años y a la Argentina le va a llevar dos años más o tres", sumados a los dos primeros años de la Presidencia de Javier Milei.
En cuanto a los fundamentos macroeconómicos, indicó que "nadie duda que el Gobierno va a mantener el superávit fiscal, aun a costa de una mayor reducción del gasto", pero advirtió que persisten dudas por el "ruido con el régimen monetario", al punto de señalar que "en dos años hubo como cinco planes" en esa materia. También mencionó un cambio en los precios relativos por la quita progresiva de subsidios en los servicios públicos y por el impacto del alza del petróleo en los combustibles.
Sobre la implementación de las políticas, Sica sostuvo que "el (Poder) Ejecutivo pone las reglas, pero la velocidad la pone el Legislativo", en referencia al tratamiento de iniciativas giradas por el Gobierno, como las leyes de Inocencia Fiscal y de Modernización Laboral, y la aún pendiente de Glaciares. En ese marco, afirmó que el oficialismo avanza con "alianzas que le permiten avanzar en un año que no es electoral", aunque insistió en que el mayor riesgo para la administración nacional son "sus propios errores".