Robert De Niro lideró una marcha contra Donald Trump y lo calificó de "diabólico"
El actor encabezó en Nueva York la protesta "No Kings", convocada contra las medidas y la administración del presidente de Estados Unidos. Jane Fonda y Bruce Springsteen también participaron de la movilización, que reunió a miles de manifestantes.
El actor estadounidense Robert De Niro encabezó en Nueva York la protesta "No Kings" —Sin reyes—, una movilización masiva en rechazo a las medidas y a la administración del presidente Donald Trump. En la convocatoria también participaron la actriz Jane Fonda y el músico Bruce Springsteen.
Los activistas colmaron Times Square y luego marcharon hasta Central Park, donde De Niro pronunció un discurso en el que calificó a Trump de "diabólico" y lo acusó de enriquecerse a costa de los votantes estadounidenses. Ante miles de militantes, sostuvo la consigna "No a los reyes" y afirmó: "Es hora de decirle no a Donald Trump. Ya tuvimos suficiente. No al rey Trump. No a las guerras innecesarias que roban nuestros recursos, sacrifican a nuestros valientes hombres y mujeres en servicio, y masacran inocentes".
En otro tramo de su intervención, el ganador del Oscar apuntó contra la administración republicana con una serie de críticas centradas en la inflación, la atención médica y el costo de vida. "No a un líder corrupto que se enriquece a sí mismo y a sus amigos de la calaña de Epstein. No a que les quiten la atención médica a nuestros vecinos más vulnerables. No a los alimentos impagables, no a la energía impagable, no a las viviendas impagables, y no a la inflación en su nivel más alto desde el COVID. No a los matones enmascarados del gobierno acribillando a nuestros vecinos en las calles", expresó.
Al cerrar su mensaje, De Niro insistió en que "A Trump hay que detenerlo" y vinculó la protesta con la idea de frenar lo que describió como abusos del poder. "Y de eso se trata "No Kings" (Sin Reyes). Porque no puede hacer todas las cosas jodidas que estuvo haciendo sin la complicidad del Congreso y los matones de su administración. Están atados a él por el miedo a perder sus propios trabajos, su propio poder. Es diabólico", concluyó.