Exportaciones tradicionales en retroceso: San Juan enfrenta una caída del 4,3% en 2025
Con una facturación de 387,6 millones de dólares FOB durante 2025, los sectores productivos no metalíferos de la provincia registraron una merma en valor y volumen respecto al año anterior, reflejando el impacto de los costos logísticos, la presión impositiva y la volatilidad de los precios internacionales sobre la competitividad sanjuanina. Las exportaciones de oro valor FOB aumentaron más del 54%.
La economía de San Juan ha atravesado un periodo de transformaciones y ajustes significativos durante los años 2024 y 2025. Según el último informe elaborado por la Cámara de Comercio Exterior de San Juan, el desempeño de los sectores productivos tradicionales muestra una evolución dispar que refleja tanto la resiliencia de ciertas industrias como las dificultades estructurales y climáticas que afectan a otras. Al realizar un análisis profundo de la balanza comercial, excluyendo el peso determinante de los metales preciosos, se revela una contracción moderada pero preocupante en el valor total de las mercancías enviadas al exterior, lo que obliga a las autoridades y sectores productivos a replantear sus estrategias de competitividad.
Durante el año 2025, las exportaciones tradicionales de San Juan —sin contabilizar el oro y las piedras preciosas— alcanzaron un valor FOB de aproximadamente 387,6 millones de dólares, lo que representa una caída del 4,3% en comparación con los 405 millones registrados en 2024. En términos de volumen, el retroceso fue más leve, situándose en un 1,01%, lo que indica que, más allá de la cantidad de productos despachados, hubo una fluctuación en los precios internacionales y una pérdida de valor en términos de ingresos de divisas para la provincia. Este fenómeno se explica por la compleja interacción de factores como la presión impositiva, los costos logísticos y los regímenes laborales que, según los expertos, continúan limando el potencial exportador sanjuanino.
El sector agrícola ha sido uno de los más afectados por este escenario de inestabilidad. Los productos primarios, que incluyen desde cebollas frescas hasta semillas de hortalizas, experimentaron una caída del 1,85% en sus valores de venta y una preocupante disminución del 13,71% en el volumen exportado. Dentro de este rubro, las disparidades son notables. Mientras que productos emblemáticos como la cebolla fresca sufrieron un desplome drástico del 70,5% en sus ingresos y el ajo fresco cayó casi un 20%, otros cultivos lograron capitalizar nichos de mercado. Se destacan especialmente los zapallos ancos, con un crecimiento superior al 52% en valor y un 36% en volumen, y los pistachos frescos, que incrementaron sus despachos en más de un 61%. No obstante, la caída generalizada en el volumen de exportación agrícola, que pasó de 20,1 millones de kilos en 2024 a 17,3 millones en 2025, subraya la vulnerabilidad de la producción primaria frente a las inclemencias climáticas y los costos de transporte.
La relevancia de las exportaciones de oro con respecto al resto de los productos que se exportan
Resulta imposible comprender la magnitud de la balanza comercial de San Juan sin detenerse en el papel hegemónico que desempeña la minería metalífera, específicamente el oro. La disparidad entre este sector y el resto de la economía tradicional es abrumadora. Mientras que el total de las exportaciones tradicionales no metalíferas sufrió un decrecimiento, la inclusión del oro transforma radicalmente la estadística provincial. En el año 2025, el envío de oro alcanzó la cifra de 1.550,9 millones de dólares, lo que representa un incremento explosivo del 91,29% respecto al año anterior.
Esta cifra es tan significativa que, al sumarla al total general, el crecimiento de las exportaciones provinciales pasa de ser un valor negativo a mostrar un incremento del 59,45% en términos de dólares FOB. El oro no solo es el principal generador de divisas de la provincia, sino que su valor de exportación en 2025 fue casi cuatro veces superior al valor sumado de todos los productos agrícolas, las manufacturas de origen agropecuario, las industriales y los minerales no metalíferos juntos. Esta dependencia subraya la importancia crítica de la minería de gran escala para la estabilidad macroeconómica de San Juan, actuando como un amortiguador ante la crisis de los sectores tradicionales, aunque también resalta la necesidad de diversificar la matriz productiva para no quedar a merced de la volatilidad de un solo recurso.
En el ámbito de las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), el panorama fue igualmente complejo durante el bienio analizado. Este sector, que procesa la materia prima del campo, vio caer sus ingresos totales en casi un 10%. La mayor caída se concentró en el complejo olivícola, donde tanto el aceite de oliva como las aceitunas en conserva sufrieron disminuciones cercanas al 50% en sus valores de exportación. Las aceitunas, en particular, tuvieron un año catastrófico con una reducción del 64,3% en el volumen despachado. En contraste, las pasas de uva se consolidaron como el producto estrella de este rubro, manteniendo un crecimiento sostenido del 16,66% en valor y un 6% en volumen, consolidando mercados externos ante la caída de otros productos derivados de la vid, como el vino, que decreció un 8,23% en sus ingresos.
Por su parte, las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), excluyendo nuevamente al oro, mostraron un leve repunte del 0,27% en valores monetarios, aunque con una caída del 1,65% en la cantidad de kilos enviados. El desempeño positivo dentro de este sector estuvo liderado por las cales, un producto vital para la región que, a pesar de despachar un 2% menos de volumen, incrementó sus ingresos en un 14,22% gracias a la mejora de los precios internacionales. Los sectores de plásticos, caucho y textiles también mostraron cifras alentadoras, con crecimientos de dos dígitos en volumen, lo que sugiere una especialización productiva que logra sortear los obstáculos macroeconómicos.
Finalmente, el análisis de los destinos de la oferta exportable sanjuanina confirma que América del Sur sigue siendo el socio comercial estratégico indiscutido. El 68,28% de las exportaciones se dirigieron a esta región, con Uruguay, Chile y Brasil como los principales compradores de medicamentos, cales y productos agrícolas, respectivamente. Por el contrario, los mercados de América del Norte y Europa mostraron retrocesos del 12,48% y 6,21%, lo que refleja una pérdida de penetración en mercados de moneda fuerte. A pesar de los desafíos actuales marcados por la revalorización del peso y los altos costos logísticos, la Cámara de Comercio Exterior de San Juan mantiene una visión cautelosamente optimista para el futuro. La tendencia hacia una inflación más baja y la posible eliminación de retenciones podrían ser las herramientas necesarias para que las exportaciones tradicionales recuperen el terreno perdido y vuelvan a ser el motor de desarrollo de la provincia.