Jaime Barcelona advierte pérdida salarial del 50% y anuncia profundización del plan de lucha
El secretario general de ADICUS alertó sobre una posible semana de paro en marzo si el Gobierno no convoca a paritarias ni aplica la Ley de Financiamiento Universitario. Denunció incrementos salariales por decreto y una caída histórica en el poder adquisitivo docente.
El conflicto en las universidades públicas se intensifica. Jaime Barcelona, secretario general de ADICUS, confirmó en Mil20 que el gremio docente estudia profundizar las medidas de fuerza debido a la falta de convocatoria a paritarias y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. El dirigente alertó sobre una pérdida salarial histórica.
"Tenemos una pérdida real del 50% de nuestro poder adquisitivo. La inflación supera en más de un 100% la evolución salarial", afirmó Barcelona. Explicó que desde agosto o septiembre de 2024 el Gobierno Nacional no convoca a paritarias y que los incrementos se otorgan por decreto, basados en estimaciones oficiales que quedan por debajo del IPC real.
Respecto a la ley aprobada por el Congreso, destacó que "contiene tres ejes fundamentales: presupuesto para funcionamiento ajustado a la inflación, recomposición salarial acorde al IPC y convocatoria a paritaria". Sin embargo, señaló que, pese a una orden judicial, el Ejecutivo no la está aplicando.
En caso de no obtener respuestas, el secretario anunció que "a partir del 16 o 23 de marzo comenzaremos con una semana de paro". La medida está siendo consultada con las bases y se definirá en los congresos gremiales de la primera semana de marzo. No se descartan nuevas huelgas si la situación persiste.
Barcelona vinculó el conflicto universitario con el rechazo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno, calificándola como "esclavista", y anticipó que puede haber amplia adhesión a las próximas protestas. Por el momento, se analiza un paro sin asistencia ni movilización en San Juan, con posibles modificaciones en la modalidad de lucha.
El inicio del ciclo lectivo se presenta marcado por la tensión salarial y el reclamo por financiamiento, en un contexto que el gremio define como "difícil" si no hay llamado a negociación paritaria.