Orrego participó en la suelta de globos amarillos en el Hospital Rawson
El gobernador Marcelo Orrego acompañó la tradicional suelta de globos amarillos en el Hospital Dr. Guillermo Rawson, en una jornada organizada por la Fundación FundaMe y la Unidad de Hematología y Oncología Infantil para conmemorar el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil.
En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, que se recuerda el 15 de febrero, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, participó de la suelta de globos amarillos en el Hospital Dr. Guillermo Rawson. La actividad fue organizada por la Fundación FundaMe y la Unidad de Hematología y Oncología Infantil del hospital, convocando a familias, pacientes, profesionales de la salud y organizaciones comprometidas.
Este gesto simbólico buscó visibilizar la importancia de la concientización, detección temprana y el acompañamiento integral a niños y niñas que atraviesan tratamientos oncológicos. Orrego destacó la relevancia de conmemorar esta fecha y enfatizó el trabajo conjunto entre el Estado, las instituciones de salud, organizaciones civiles y familias para fortalecer el abordaje del cáncer infantil.
Durante el acto, el gobernador expresó: "Es un privilegio estar acá y reconocer el enorme trabajo de FundaMe, una institución prestigiosa y profundamente altruista, sostenida por profesionales, voluntarios y familias que acompañan con calidad humana y excelencia médica. Cuando instituciones, Estado y familias trabajan juntas, se generan esperanza y futuro. Nuestro compromiso, como servidores públicos, es escuchar, acompañar y apoyar este camino. Si hay esperanza, hay vida, y la palabra que resume todo esto es amor."
La suelta de globos amarillos simbolizó un mensaje de esperanza, unión y compromiso colectivo, reafirmando la necesidad de impulsar políticas públicas que garanticen la atención, contención y mejores oportunidades de recuperación para los pacientes pediátricos.
Por su parte, el ministro de Salud, Amilcar Dobladez, afirmó: "Lo que queda es una mirada de esperanza. Una mirada que reconoce el trabajo silencioso y sostenido de quienes, desde hace años, acompañan a las familias y a los chicos, combinando lo profesional, lo científico y lo humano. Cuando la palabra cáncer aparece, hay un antes y un después para toda la familia, y ese acompañamiento hace la diferencia. Como funcionarios, nuestra tarea es estar cerca, facilitar y apoyar a quienes están todos los días en la trinchera. Mirar esa esperanza nos recuerda que siempre se puede seguir adelante."
La jornada concluyó con un emotivo acompañamiento de familiares, profesionales y voluntarios, quienes renovaron su compromiso con la lucha contra el cáncer infantil y la construcción de una red de apoyo sólida y permanente.