Plantean prohibir trapitos y cuidacoches en una ciudad del país
Un concejal presentó un proyecto de ordenanza que busca regular el uso del espacio público, mejorar la seguridad urbana y prevenir situaciones de violencia en la vía pública.
Un concejal de Comodoro Rivadavia impulsó un proyecto de ordenanza para prohibir la actividad de trapitos y cuidacoches en la vía pública, con el objetivo de ordenar el espacio urbano, fortalecer la seguridad y prevenir hechos de violencia que se registran con frecuencia en distintos puntos de la ciudad.
La iniciativa apunta a poner fin a una práctica informal en la que personas ocupan sectores de la vía pública para ofrecer el cuidado de vehículos estacionados a cambio de un pago que, según advirtieron, muchas veces no resulta voluntario. Desde el Concejo Deliberante señalaron que esta situación suele derivar en presiones a los automovilistas, conflictos y episodios de violencia.
El autor del proyecto, el concejal Lattanzio, explicó que la propuesta no responde a un hecho aislado, sino que forma parte de una política integral de ordenamiento del espacio público. "Esto no es algo que se me ocurrió ayer. Hace cuatro o cinco meses ya había tomado la decisión de avanzar con el retiro de puestos de artesanos en la costanera", sostuvo, y remarcó que la seguridad vial es uno de los ejes centrales de la iniciativa.
En ese sentido, el edil alertó sobre situaciones reiteradas de maltrato y conflictos, especialmente contra mujeres. Además, indicó que en muchos casos las personas que ejercen esta actividad lo hacen bajo los efectos del alcohol o las drogas, lo que incrementa los riesgos tanto para los automovilistas como para los propios transeúntes.
Lattanzio subrayó que el proyecto tiene un fuerte enfoque preventivo. "No podemos esperar a que ocurra un accidente grave o fatal. Es necesario anticiparse y cuidar a los vecinos", afirmó. También advirtió sobre la organización de los denominados "naranjitas", quienes se distribuyen zonas y cobran por el estacionamiento en sectores de alta concurrencia.
Otro de los puntos centrales del proyecto es la falta de herramientas normativas para que las fuerzas de seguridad puedan intervenir. "Hoy lo único que se puede hacer es pedir documentación. Muchas de estas personas duermen en desagües pluviales. El Estado necesita herramientas claras para actuar con tranquilidad", explicó el concejal.
La iniciativa también alcanza a los vendedores ambulantes que comercializan productos de manera insistente en la vía pública, situaciones que —según sostuvo— generan incomodidad e inseguridad entre los vecinos.
Finalmente, Lattanzio definió la ordenanza como un primer paso dentro de una política más amplia de orden urbano y seguridad. "Es un puntapié inicial para llevar tranquilidad a la gente y resguardar a los vecinos, para que puedan sentirse más seguros en la ciudad", concluyó.