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La Orden de la Luz

Secta en el Senado bonaerense: empleados acusados de abuso y manipulación espiritual

Dos empleados del Senado bonaerense son investigados por liderar una secta que sometía a mujeres mediante manipulación, amenazas y violencia, bajo un discurso espiritual que encubría un sistema de control durante años.

Secta en el Senado bonaerense: empleados acusados de abuso y manipulación espiritual

Las denunciantes contra Nicolás Rodríguez y su pareja Daniela Silvia Muñoz, ambos empleados del Senado bonaerense, relataron el funcionamiento interno de la supuesta secta "La Orden de la Luz". Según los testimonios, el grupo se sostenía en una estructura jerárquica con Rodríguez como figura central, quien se hacía pasar por un ser divino capaz de manifestar diversas entidades místicas para ejercer control psicológico, intimidación y sometimiento sexual sobre las víctimas.

La causa está dirigida por la fiscal Betina Lacki, titular de la UFI N.º 2 de La Plata, quien ordenó la detención y procesó a la pareja por abusos sexuales agravados en hechos acontecidos entre 2015 y 2019. Rodríguez fue imputado como autor y Muñoz como partícipe necesaria.

Muñoz se desempeñaba como guía o "sensei", ganándose la confianza de las víctimas para persuadirlas a mantener relaciones sexuales con Rodríguez, bajo la supuesta justificación de una relación espiritual de tres personas. Las denunciantes afirmaron que el vínculo se establecía a través de ámbitos político, universitario y espacios vinculados a actividades de género.

Rodríguez, asistente en la carrera de Ciencias Políticas, incluso generaba dependencia económica mediante financiación de estudios y gastos personales, reforzando el sometimiento. Los testimonios describen que manifestaba al menos tres personalidades: una violenta, otra manipuladora y una tercera vinculada al "Kiei", que ejecutaba amenazas extremas para forzar la obediencia, incluyendo amedrentamiento contra familiares.

Las víctimas sufrieron reiteradas agresiones físicas, abusos y violencia simbólica extrema. Se reportaron prácticas de castigos disfrazados de rituales espirituales, donde en la casa de Muñoz debían soportar dolor físico como castigo para supuestas conductas rebeldes, presentadas como procesos de purificación.

Uno de los casos narra la captación de una mujer tras un encuentro nacional de mujeres, quien luego fue abusada en la casa de la pareja y presionada para incorporarse a la secta. Además, las víctimas relataron campañas constantes de amenazas, violencia física y psicológica, intimidaciones con difusión de material íntimo y mensajes sobre demonios y el fin del mundo para mantener el estado de alerta y control.

La investigación también destaca el uso de los cargos en el Senado como herramienta para generar dependencia laboral y económica. La causa principal tramita en la UFI N.º 2 y el Juzgado de Garantías N.º 4, bajo la tutela del juez Juan Pablo Masi. Existe además un expediente paralelo por hechos presuntamente ocurridos dentro del Senado, en etapa de instrucción.

El abogado de las denunciantes, Ignacio Fernández Camillo, señaló que restan medidas de prueba y que podrían surgir nuevas imputaciones conforme avance la investigación.

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