Exempleadas acusan a Julio Iglesias de abusos sexuales y ambiente de terror en sus residencias
Dos exempleadas del cantante Julio Iglesias denunciaron agresiones sexuales, maltratos y un control extremo mientras trabajaban en sus propiedades en el Caribe, según una investigación periodística de tres años.
Julio Iglesias, reconocido cantante español, se encuentra en el centro de un grave escándalo tras las denuncias de dos exempleadas que lo acusan de abusos sexuales y maltratos ocurridos en sus residencias del Caribe.
La investigación, publicada por elDiario.es y Univision Noticias después de tres años de trabajo, involucra entrevistas a 15 mujeres que laboraron para el artista, así como documentos, mensajes y registros médicos.
Los hechos habrían ocurrido en 2021 en las propiedades de Punta Cana y Lyford Cay. Una denunciante tenía 22 años en ese momento, mientras el cantante contaba con 77 años.
El relato revela que el personal jerárquico tenía un rol central en la contratación y supervisión, incluso coordinando la presencia de empleadas en la habitación de Iglesias al final de la jornada.
Las denunciantes describen un ambiente laboral marcado por el aislamiento, el temor y vigilancia extrema, tanto en las residencias del Caribe como en otras propiedades europeas del cantante.
Una mujer, protegida bajo identidad reservada, afirmó que era obligada a acudir a la habitación del cantante donde sufría agresiones físicas y sexuales sin consentimiento. Declaró: "Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava".
Otra denunciante aseguró que Iglesias la tocó y besó sin su consentimiento en varias ocasiones, incluso en espacios abiertos como la playa y la piscina de Punta Cana.
Ambas describen al cantante como una persona controladora, que imponía su poder mediante el miedo, amenazas de despido y constante vigilancia sobre la vida privada de las empleadas, desde la comida hasta preguntas íntimas sobre su cuerpo.
Una testimoniante calificó las residencias como una casa del terror y la experiencia laboral como un drama constante.
En Punta Cana, convivían cerca de 10 trabajadoras, mientras que el total del personal llegó a 16 personas, según documentos citados en la investigación.
El proceso de contratación fue informal y opaco, incluyendo solicitudes de fotos de cuerpo entero, entrevistas por WhatsApp y preguntas de contenido sexual antes de la incorporación.
Las víctimas reciben apoyo legal de una organización internacional de derechos humanos. Hasta la fecha, ni Julio Iglesias ni su entorno han emitido declaraciones oficiales.
Este caso pone de manifiesto el abuso de poder en ambientes laborales cerrados y jerárquicos, siendo un capítulo oscuro para la carrera del artista español más vendido de la historia en su género.