Remiseras advierten fallas en la reforma: "Se dejaron cosas muy importantes para decreto"
Daniel Pérez advirtió que la norma deja aspectos clave a criterio del Ejecutivo y que "parece hecha para las aplicaciones internacionales", sin reconocer a las agencias tradicionales. También pidió una competencia "en igualdad de condiciones".
La Legislatura sanjuanina aprobó este jueves la reforma a la Ley de Transporte con 20 votos a favor y 16 en contra. Tras la sesión, Zonda Diario dialogó con Daniel Pérez, gerente de la empresa de transporte Remis Oeste, quien expresó preocupación por el diseño final de la norma y por su impacto en el sector regulado.
Pérez afirmó que solo puede analizar "lo que compete al transporte regulado", pero sostuvo que recibió un análisis técnico con el que coincide "casi plenamente", y que describe con claridad los puntos críticos de la reforma. Según explicó, el panorama actual ya es complejo: "Peor escenario que el que tenemos no existe. Nuestro escenario es malísimo", señaló. Sin embargo, destacó que la modernización del sistema "era necesaria".
"La ley quedó armada para las aplicaciones internacionales"
El empresario remarcó que el principal problema de la reforma es que deja aspectos determinantes librados a la reglamentación del Poder Ejecutivo. "Se dejaron muchísimas cosas para decreto reglamentario, cosas muy importantes, que quedan a decisión del gobierno de turno. Eso no es lo mejor que podría haber ocurrido", señaló.
Entre los puntos que considera más críticos, sostuvo que la ley prácticamente no contempla a las agencias tradicionales:
"La ley habla del que presta el servicio y del usuario, pero no reconoce a quienes están en el medio: bases, teléfonos fijos, la estructura de las remiseras. Parece hecha para las aplicaciones nada más."
En ese sentido, cuestionó la figura de "empresas de contactabilidad" mencionada por el Gobierno y aseguró que no existe soporte jurídico para ese concepto. "Póngalo en el Código Civil a ver si existe. No existe", remarcó.
Sin participación en la reglamentación
Pérez también se refirió al debate legislativo. Según indicó, durante la sesión un diputado propuso conformar una mesa de trabajo entre el Ejecutivo, el Legislativo y actores del transporte para intervenir en la reglamentación, dado que la ley deja la mayoría de los aspectos abiertos.
La propuesta fue rechazada: "No lo aceptaron. Le dejan todo el poder al Ejecutivo para que tome las decisiones que quiera."
"Nos usaron mal, nunca fuimos monopólicos"
El gerente de Remis Oeste insistió en que siempre apoyó la modernización del sistema, pero cuestionó que su empresa haya sido mencionada en el debate como un "monopolio".
"Me usaron diciendo que soy una empresa monopólica y hay como seis empresas funcionando. No somos monopólicos para nada", dijo.
También aseguró que nunca existieron obligaciones estrictas hacia los choferes o permisionarios:
"Nunca obligué a nadie a usar la empresa. Nunca estuvo obligado a aceptar un viaje. Siempre fue oferta y aceptación."
Respecto a los descuentos y promociones, explicó que la única obligación era cumplirlos en caso de haberlos aceptado:
"Si un permisionario ofrece un descuento del 20% y se acepta, debe cumplirse, igual que en cualquier comercio."
Licencias, alquiler y cambios innecesarios
Sobre la figura del "alquilicense", Pérez sostuvo que modificar el nombre o la estructura no era necesario:
"La ley tiene dos principios fuertes, uno es el alquiler de licencias. No hacía falta cambiar el nombre. Bastaba con liberar el límite de licencias por habitante y seguir hablando de ‘licencia’. Era más simple y el resultado iba a ser el mismo."
Aclaró además que el alquiler de licencias no era ilegal:
"El alquiler de licencias siempre fue legal en la Ley 814. Se podía trabajar con autos de terceros. Originalmente era para reemplazar un auto chocado, después se usó para más cosas, pero era legal."
También señaló que detrás de esa práctica existen historias personales muy diversas, desde gente que heredó una licencia hasta quienes la compraron como inversión, y reconoció que también hubo casos irregulares.
"La experiencia muestra que las aplicaciones no cumplen las reglas"
Pérez puso como ejemplo la situación de Mendoza, donde —según afirmó— las aplicaciones internacionales no respetaron las exigencias iniciales:
"Tenían que tener domicilio en Mendoza y nunca lo abrieron. Declararon un domicilio inexistente. No tributaron como correspondía."
Y añadió que el sistema fiscal juega en contra de las empresas locales:
"Uber o Didi nunca van a pagar impuestos aquí por su ingeniería internacional. Lo que se recauda por ingreso bruto lo termina pagando el usuario, no la empresa. El problema más grave es el IVA, que es nacional y coparticipable: la provincia pierde recursos."
El gerente consideró que debe existir un esquema de competencia equitativa:
"Si el que está afuera no paga, el de adentro tampoco. Tenemos que competir en igual condición."
"No es que me perjudica a mí: perjudica al sistema nacional"
Pérez afirmó que su preocupación excede a su empresa:
"No es que yo me sienta perjudicado. Perjudica a los sistemas nacionales. No hay equidad."
De todos modos, aseguró que Remis Oeste continuará operando y compitiendo:
"Nos hemos criado en competencia. Vamos a seguir dando batalla. Vamos a demostrar que somos más seguros, más confiables y más económicos en lo que podamos."
También criticó la política de tarifas dinámicas de las aplicaciones:
"Cuando llueve o hay más demanda, estas empresas ponen los precios para arriba. Nosotros vamos a ser más éticos comercialmente. Tenemos la cara visible: nos conocen, estamos acá."