El Gobierno impulsa cambios claves en vacaciones, juicios e indemnizaciones laborales
El proyecto de reforma laboral presenta medidas para reducir costos, modernizar las relaciones de trabajo y agilizar procesos judiciales, con impactos en indemnizaciones, horas extras y nuevas formas de empleo.
El Gobierno presentó un ambicioso proyecto de reforma laboral que busca modernizar las relaciones laborales y fomentar el empleo formal. El plan se enfoca en reducir costos para las empresas, agilizar los procesos judiciales y adaptar la legislación a las nuevas realidades laborales.
Entre las medidas más destacadas se encuentra la limitación del principio de "norma más favorable", para restringir la judicialización de conflictos. Además, se propone que los acuerdos conciliatorios tengan el mismo valor que una sentencia firme, evitando su reapertura en tribunales.
En materia de indemnizaciones, se establece una fórmula clara para su cálculo, prohibiendo la duplicación por reincorporación y manteniendo la regla de un mes de salario por año trabajado para despidos sin justa causa.
Una innovación importante es el régimen de "Banco de horas", que permite acumular horas extras para ser compensadas con descanso posterior, respetando los descansos mínimos legales.
Se elimina la obligación de preaviso durante el período de prueba y se introducen nuevos mecanismos para la extinción del contrato por mutuo acuerdo. También se simplifican las licencias por enfermedad, exigiendo certificados médicos detallados y firmados por profesionales habilitados.
La reforma propone mayor flexibilidad en vacaciones, permitiendo fraccionarlas con acuerdo entre empleado y empleador, garantizando al menos siete días consecutivos de descanso.
Para incentivar la formalización, se ofrecen beneficios que incluyen reducciones en las contribuciones patronales para nuevas contrataciones, y se establece un régimen especial para trabajadores de plataformas digitales, asegurando derechos en este sector emergente.
Finalmente, se modifica la vigencia de los convenios colectivos, eliminando su ultraactividad y limitando las asambleas gremiales a la autorización del empleador.
Esta reforma laboral, que provoca opiniones encontradas, apunta a un mercado de trabajo más moderno y competitivo, con cambios profundos en el sistema judicial laboral y en las relaciones entre empleadores y trabajadores. El debate parlamentario, que se avecina intenso, marcará el futuro inmediato del empleo formal en el país.