Kicillof desafía al kirchnerismo y apunta a renovar la cúpula del PJ bonaerense
Tras la carta crítica de Cristina Kirchner desde prisión, Axel Kicillof y sus aliados buscan desplazar a Máximo Kirchner del liderazgo del PJ bonaerense para fortalecer su proyecto presidencial 2026. La tensión interna se extiende al peronismo nacional y las próximas disputas legislativas.
Luego de la contundente carta enviada por Cristina Kirchner desde su prisión domiciliaria, el gobernador bonaerense Axel Kicillof consolida su distancia con la expresidenta y avanza con sus intendentes aliados para desplazar al kirchnerismo del Partido Justicialista (PJ) en la provincia de Buenos Aires.
Según fuentes del peronismo, Kicillof prepara una ofensiva para remover a Máximo Kirchner de la conducción del PJ bonaerense y debilitar la influencia de la exmandataria en el ámbito nacional. Esto responde a la derrota electoral del peronismo frente a La Libertad Avanza y a la crítica de Cristina hacia la estrategia de desdoblar las elecciones provinciales de septiembre de 2023 de las nacionales de octubre.
En su carta, Cristina Kirchner atribuyó la derrota en la provincia a un "error político" en el desdoblamiento y destacó que otros gobernadores peronistas lograron victorias en esos comicios, apuntando directa y duramente contra Kicillof.
Frente a esta situación, Kicillof y los intendentes aliados buscan instalar a la vicegobernadora Verónica Magario como figura clave para conducir el PJ bonaerense, desplazando así a Máximo Kirchner. Se evalúa convocar al congreso provincial del peronismo para fijar fechas de elecciones internas o realizar una designación consensuada.
Además, la pulseada política trae aparejados futuros choques en la Legislatura bonaerense, donde se definirán temas de control del Banco Provincia, el Presupuesto 2026, el endeudamiento provincial y los nombramientos en la Corte Suprema provincial, pruebas de fuerza entre las distintas facciones del peronismo.
Desde el entorno de Kicillof reconocen la ruptura con Cristina Kirchner tras la constitución del Movimiento Derecho al Futuro, expresión política impulsada por el gobernador por fuera del sello puro del PJ. Advierten que, aunque inicialmente sin confrontación directa, se prepara un proceso de recomposición en el partido que dejará fuera a la expresidenta y sus allegados.
En la gobernación bonaerense, se confirmó que este viernes se producirá una reunión con unos 40 intendentes vinculados a Kicillof para analizar la situación política y el contenido de la carta de Cristina, que ha tensionado aún más el panorama interno.
La frustración del kirchnerismo se profundiza al observar que la lista nacional del Frente de Todos en octubre fue construida sin presencia de intendentes y con dirigentes cercanos a Sergio Massa y Juan Grabois. Kicillof atribuye a esta estrategia la derrota nacional.
Los voceros del gobernador señalan que, a pesar de las críticas de Cristina, el peronismo bonaerense logró el mejor desempeño electoral en 20 años en las elecciones de medio término, con más del 40% de los votos. Incluso destacan que ciertas disputas internas pudieron haber significado una pérdida cercana a 300 mil votos.
La batalla por el control del PJ bonaerense y nacional promete intensificarse, con Kicillof afinando alianzas provinciales para consolidar su figura de cara a la presidencia en 2026. Mientras ello sucede, el gobernador mantiene equilibrio en su gabinete, donde conviven ministros vinculados tanto a Cristina Kirchner como a Sergio Massa.
En paralelo, Kicillof recibe con cierto alivio la exclusión del gobernador Javier Milei de la reunión con gobernadores, junto con otros mandatarios como Gildo Insfrán y Ricardo Quintela, mientras se fortalece la campaña peronista en la provincia.
Por ahora, desde la gobernación sostienen que no hay decisiones tomadas para modificar las carteras ministeriales ni confrontar abiertamente con el kirchnerismo dentro del gabinete, aunque el clima político genera expectativas sobre cambios futuros.
Con la mirada puesta en consolidar su espacio, Axel Kicillof avanza con un proyecto político propio que desafía la hegemonía kirchnerista, preparando con sus aliados intendentes y gobernadores un nuevo mapa de poder dentro del peronismo provincial y nacional, con la meta clara de la presidencia en 2026.