Motochorros al penal por robar un IPhone a mano armada
Le robaron el celular a un menor y no contentos con ello, también le quitaron sus pertenencias. Gracias a la geolocalización, dieron con los delincuentes y encontrar una sorpresa en una casa.
Un adolescente de 14 años fue asaltado a plena luz del día en la Capital sanjuanina por dos delincuentes armados que se movilizaban en una moto. El violento episodio ocurrió el 31 de marzo, cerca de las 9:40, cuando el menor caminaba por calle Las Pampas, antes de Santa María de Oro, en las inmediaciones del barrio Casa Grande.
Los atacantes, Cristian Nicolás Otarola y Lucas Lihuel Villegas Herrera, lo interceptaron con una moto Gilera 110 cc de color azul y lo obligaron a entregar su celular. No conformes con esto, le exigieron también la mochila y la campera Ansilta que llevaba puesta. En ese momento, Villegas, quien vestía un chaleco reflectivo naranja, sacó un revólver y lo amenazó. Temeroso, el menor entregó sus pertenencias y corrió hacia su casa para pedir ayuda.
La captura de los ladrones
El celular robado, un iPhone 13 Pro Max, tenía geolocalización activa. Con la ayuda de la Policía, la madre del menor reportó la ubicación en tiempo real, lo que permitió rastrear el dispositivo hasta el barrio Los Caracoles, en Rawson.
Cuando los efectivos de la Motorizada llegaron al lugar, vieron a tres hombres en la vereda de una vivienda de la manzana A, casa 8. Al notar la presencia policial, los sospechosos intentaron huir, pero fueron reducidos.
Villegas fue capturado con el arma en su poder dentro del domicilio. Otarola, quien había arrojado el celular robado a una casa vecina, también fue detenido. El tercer sujeto, Kevin Alexander Díaz, morador de la vivienda, fue arrestado en el lugar.
El caso fue llevado a juicio abreviado y el fiscal Fernando Bonomo acordó una condena de 3 años y 6 meses de prisión efectiva para Otarola y Villegas. Además, ambos fueron declarados reincidentes y seguirán detenidos bajo prisión preventiva.
Díaz, en cambio, recibió el beneficio de la Suspensión de Juicio a Prueba por un año, con la condición de pagar una reparación simbólica de $40.000 a merenderos y cumplir 60 horas de tareas comunitarias en la Municipalidad de Rawson.
En el procedimiento, el perito Exequiel Illanes confirmó que el arma secuestrada era un revólver calibre .32 largo, marca Tanque, con dos cartuchos en su interior, uno de los cuales era apto para el disparo.
Además, en el patio trasero de la vivienda se encontraron plantas de marihuana, lo que derivó en la intervención de la División de Drogas Ilegales.