No todo lo que brilla es pistacho
San Juan tiene una potencialidad enorme para avanzar en la producción de pistachos y convertirse en un cultivo aún más importante en la provincia. Sin embargo, hay cuestiones que avizoran que esto podría complicarse por problemas como el agua y el costo de la energía
San Juan es el principal productor de pistachos de la Argentina. En esta actividad fueron pioneros, Marcelo Ighani y Juan Domingo Bravo, que construyeron la base para que este producto tenga una interesante importancia en la producción de la provincia. Un reciente informe del Ministerio de la Producción indica que en la provincia hay cultivadas unas 6000 hectáreas con pistachos, y que la proyección de crecimiento lleva a que se cultiven unas 3.000 más en los próximos cuatro años.
Sin embargo, en contraposición con los datos oficiales, desde la Cámara de Pistacheros muestran preocupación por el futuro. Cultivar pistachos requiere de una importante inversión de riesgo, que se amortiza en el tiempo. La primera cosecha recién se hace a los cinco años, pero recién entran en plena producción a los 10 años.
A esto, se suma que San Juan se encuentra en un cuello de botella para seguir creciendo. Patricio Vallejo, presidente de la Cámara de Pistacheros, destaca dos aspectos de esta realidad: la producción de pistachos depende del riego por bombeo y la crisis hídrica ha llevado a que haya una sobreexplotación del acuífero, que lleva a que se tiene que buscar agua a mayor profundidad. Los productores sostienen que de momento las políticas públicas "no contemplan proteger al principal dique que tenemos y que es el que está abajo en las aguas subterráneas", razón por la cual remarcan la necesidad de recarga de los acuíferos para que no se debiliten en el tiempo. Y asociado al riego y el bombeo para hacerlo está el costo energético que se ha convertido en una verdadera carga. Es por ello, que el dirigente reclama por el alto costo que se paga en la boleta de la luz por el Cargo Único Municipal. "Se paga muchísimo y ni siquiera te riegan la calle".
El dirigente pistachero afirmó que "nos tiene extremadamente preocupados, sobre todo porque esto es nuevo". Al profundizar sobre el tema, repitió que "se está consumiendo el agua del dique más importante que tenemos, que es el de abajo, que es el que realmente hay que cuidar. La forma de hacerlo es que tenga una recarga constante", en alusión directa a la necesidad de la recarga de los acuíferos que plantean los sectores productivos que dependen del agua subterránea para el riego.
A entender de Vallejo, "todos hablan de los diques de arriba, de su cuidado y lo que se gastó arriba, pero no hablan de los años que costó la formación de lo que tenemos abajo y el uso indiscriminado que se le está haciendo que está vaciando el acuífero", con consecuencias económicas directas para el sector que si quiere seguir produciendo tiene que profundizar sus perforaciones. Cuando se bombea, en la medida que se extrae agua de más profundidad, crece el costo energético.
Vallejos afirma que "todos dependemos del acuífero, por lo que se tienen que tomar decisiones para su recarga. Los que riegan con el agua de arriba cuando se les acaba – o no les alcanza- terminan utilizando el agua de abajo", destaca.
El productor resalta que "hoy no es una época de diferimientos impositivos, donde la gente venía a hacer negocios, ahora las inversiones genuinas, cuesta un montón. Con lo que está pasando "se están frenando las inversiones en pistachos, porque no saben qué va a pasar o si el gobierno va a desarrollar una política de Estado de cómo recargan el acuífero".
Cuando analiza el panorama hídrico en general, toma como referencia la red de riego que se construyó en la década del 80 en la provincia de San Juan, que "fue una obra fantástica". Pero con el tiempo se han producido daños y tiene muchas pérdidas "que hacen a la red ineficiente".
Vallejo afirma que "la mayoría de la gente que usa agua de turno -productores-, lo hacen porque es prácticamente gratis, razón por la que no se cuida. En cambio, nosotros tenemos que bombear y ser lo más eficiente que se pueda porque es caro el costo. Estamos en una desigualdad muy grande con los otros regantes".
Cuando profundiza en el problema, Vallejo remarca que "cuando salen propuestas para querer recargar, aparecen los dinosaurios del agua, que son los que son partes del problema. Acá el problema no es Hidráulica. Hay un montón de regantes que forman parte del problema, que han estado acostumbrados a desperdiciar el agua, son los planeros del agua".
En ese sentido, también marcó críticas al Consejo de Hidráulica, que es lo que regulan lo que pasa con los regantes, "pero los que regamos con agua subterránea no tenemos ni voz ni voto". Es por ello, la Cámara de Pistacheros y la Olivícola han presentado una nota conjunta para que el Consejo de Hidráulica los reciba "queremos participar, saber qué están haciendo y cómo toman las decisiones".
El dirigente afirmó que hay diferencias de trato con los sectores que riegan con el agua superficial "lo único que quieren es que le aumenten las dotaciones y que le aumenten el coeficiente de agua tiene que ser mayor. No quieren trabajar seriamente".
Vallejo manifiesta que estos productores no quieren trabajar a demanda, que utilicen el agua que realmente necesitan. Afirma que el planteo es "sigamos inundando, inundemos, inundemos y ya no va más eso".
Explica que con la baja de los acuíferos hay productores pistacheros que "están en el límite de la profundidad de las perforaciones", lo que los pone en rojo si siguen bajando porque para seguir produciendo necesitarán una fuerte inversión para llevar a las perforaciones más abajo.