La falsa médica de Caucete evitó la cárcel y deberá indemnizar a sus víctimas
Laura Figueroa, acusada de estafar a tres obreros prometiéndoles empleos en empresas mineras, llegó a un acuerdo con los damnificados y evitará ir a prisión. Tendrá que pagar una reparación económica de alrededor de 500 mil pesos.
Este jueves 21 de noviembre, Laura Noemí Figueroa, conocida como la falsa médica de Caucete, evitó la prisión tras llegar a un acuerdo con los tres obreros que había estafado. En una audiencia celebrada en los tribunales, el juez de garantías Alberto Caballero le ordenó a Figueroa pagar aproximadamente 170 mil pesos a cada uno de los damnificados como reparación integral por el daño causado. El monto total, cercano a los 500 mil pesos, corresponde a la cifra denunciada por las víctimas, sumada a los intereses.
El acuerdo judicial fue confirmado por fuentes del caso, que señalaron que la UFI Delitos Informáticos y Estafas, bajo la dirección del fiscal Eduardo Gallastegui, deberá verificar que Figueroa cumpla con el pago. En caso de que se confirme, la causa quedará cerrada.
El caso salió a la luz en abril de este año, cuando tres hombres denunciaron a Figueroa por estafa. Los denunciantes indicaron que habían escuchado rumores sobre una supuesta médica que tenía contactos con importantes compañías mineras y que podía conseguirles trabajo a cambio de una suma de dinero.
Los tres obreros, en busca de empleo, se contactaron con Figueroa y se reunieron con ella en cafés de la Capital para que les explicara cómo los podría ayudar. Según los testimonios, Figueroa les aseguró tener vínculos con áreas de Recursos Humanos de tres compañías mineras y que, a cambio de 100 mil pesos y algunos estudios médicos, podría asegurarles el ingreso a dichas empresas.
El engaño
Los obreros, desesperados por conseguir trabajo, pagaron las sumas solicitadas y se sometieron a los estudios médicos. Sin embargo, Figueroa no cumplió su promesa. Desapareció sin darles noticias y los obreros se quedaron sin trabajo y sin el dinero que le habían entregado.
Tras las denuncias, la UFI Delitos Informáticos y Estafas comenzó la investigación y determinó que Figueroa no era médica ni tenía ninguna relación con las compañías mineras. Aunque el fiscal solicitó su detención, el juez de garantías Juan Gabriel Meglioli la denegó. Sin embargo, el 27 de marzo se allanó la vivienda de Figueroa en Caucete, donde se secuestraron su celular y otros elementos relacionados con la estafa.
Finalmente, la justicia permitió que Figueroa evite la prisión a cambio de pagar la indemnización a sus víctimas, poniendo fin a la causa de manera favorable para los damnificados.